El expresidente bosnio Alija Izetbegovic, personaje clave de la guerra de Bosnia-Herzegovina (1992-1995), murió ayer a los 78 años a raíz de un paro cardíaco en un hospital de Sarajevo.
Izetbegovic había sido internado de urgencia hace más de un mes por una quebradura de costillas, informó a la prensa su médico personal, Amila Arslanagic.
“Debido a una prolongada enfermedad del corazón agravada por una fractura de costillas (...) el corazón de Alija Izetbegovic dejó de latir”, dijo Arslanagic.
La radio y televisión interrumpieron sus emisiones para anunciar el deceso de Izetbegovic, quien condujo a la comunidad musulmano-bosnia como un nacionalista moderado, afirmando su compromiso de reconstruir una Bosnia multiétnica.
Nacido el 8 de setiembre de 1925, llegó a la presidencia colegiada de Bosnia en 1990. Eligió permanecer en Sarajevo durante la guerra y continuó dirigiendo el país bajo los bombardeos de las fuerzas serbias de Bosnia, que tuvieron sitiada la capital por tres años y medio. Por esa decisión fue visto como héroe por sus conciudadanos.
Izetbegovic fue uno de los firmantes de los acuerdos de paz de Dayton (EE. UU.), que pusieron fin a la guerra en diciembre de 1995, y oficializó la división de Bosnia-Herzegovina en dos entidades, la República Srpska (RS, serbia) y la Federación croato-musulmana.
El exmandatario fue acusado por la comunidad internacional de frenar la aplicación de los acuerdos de Dayton y de impedir el regreso de la población no musulmana a Sarajevo. Bosnia-Herzegovina cuenta con 3,8 millones de habitantes, la mayoría (40 por ciento) son musulmanes.