BAGDAD (AFP) - Varias mezquitas al sur de Bagdad fueron atacadas este jueves, al parecer en represalia por el atentado con bomba contra uno de los santuarios más venerados por los chiitas, el mausoleo de Samarra.
Después de la destrucción el miércoles de dos minaretes del mausoleo chiita de Samarra, a 120 km al norte de Bagdad, las autoridades mantuvieron hasta el sábado el toque de queda ilimitado impuesto en la capital, por temor a una explosión de la violencia confesional.
"La mezquita al Mustafa en Iskandariya (60 km al sur de Bagdad) y la mezquita al Bachir de Mahawil (80 km al sur de Bagdad) fueron blanco de atentados con bomba esta mañana temprano", afirmó a la AFP un oficial de la policía, Kamel al Ameri.
Cuatro mezquitas sunitas fueron blanco de ataques en Iskandariya y en Bagdad, unas horas después del atentado de Samarra. Según Ameri, una de las mezquitas de Iskandariya fue nuevamente blanco de un atentado el jueves que hirió a una madre y su hija.
Según el primer ministro iraquí, Nuri al Maliki, miembros de las fuerzas iraquíes encargadas de la seguridad del mausoleo están implicadas en el atentado de Samarra, atribuido por las autoridades iraquíes y estadounidenses a la red terrorista Al Qaida.
"Los guardias presentes en el lugar tuvieron un papel en este ataque y serán castigados", declaró Maliki.
Algunos de estos guardias fueron detenidos y están siendo interrogados, afirmó por su lado el general Abdel Karim Jalaf, director de operaciones del ministerio del Interior.
La destrucción de la cúpula de este mausoleo en febrero de 2006 en un atentado imputado a Al Qaida provocó un estallido de violencia entre chiitas y sunitas.
En Bagdad, "el toque de queda impuesto la víspera a las 15H00 locales (11H00 GMT) será suspendido el sábado", declaró a la AFP un responsable del gabinete del primer ministro Nuri al Maliki.
Las calles de Bagdad estaban desiertas y sólo los vehículos de la policía y del ejército iraquí circulaban por los puentes que unen las dos orillas del Tigris, en el centro de la capital iraquí.
Pese al toque de queda, cientos de personas se manifestaban en el bastión chiita de Ciudad Sadr.
"No, no a la ocupación", coreaban los manifestantes, la mayoría vestidos de negro, enarbolando banderas iraquíes y carteles que pedían unidad y el fin del sectarismo, constató un fotógrafo de la AFP.
Manifestaciones de fieles al líder radical chiita Moqtada Sadr también tuvieron lugar en Kut (175 km al sur de Bagdad) y en Amara (365 km al sur de Bagdad).
Las calles en Samarra se hallaban desiertas y francotiradores de la policía se hallaban apostados cerca del mausoleo, en el marco del toque de queda.
"El toque de queda es total y las fuerzas de seguridad iraquíes fueron desplegadas con fuerzas estadounidenses. Todas las entradas a la ciudad están bloqueadas y reforzamos la seguridad en torno al mausoleo", indicó el comandante Ahmed Majid, de la policía de Tikrit. Dos personas fueron heridas por los francotiradores, agregó.
El gran ayatolá Alí Sistani, la más alta autoridad religiosa del chiismo en Irak, pidió a los "creyentes abstenerse de vengarse sobre los inocentes y los sitios religiosos ajenos".
Después del atentado antichiita, las condenas y los llamados a la calma se multiplicaron en Irak y en todo el mundo.
El comandante de las fuerzas estadounidenses en Irak, general David Petraeus, reconoció que este atentado era un "golpe serio" a los esfuerzos de Estados Unidos para restablecer la seguridad en el país y reconciliar las diferentes facciones.
De su lado, el presidente estadounidense George W. Bush llamó a "todos los iraquíes a abstenerse de actos de venganza y a rechazar la maniobra de Al Qaida".
La ONU pidió a los iraquíes evitar un "círculo vicioso de venganza".
El mausoleo de Samarra es uno de los cuatro santuarios más venerados por los chiitas. Allí están las tumbas de Ali al Hadi y de Hassan al Askari, décimo y undécimo imanes del chiismo. El mausoleo se halla cerca de la zona donde desapareció en el siglo XII Mohamed al Mahdi, nieto e hijo de los dos anteriores y duodécimo imán "oculto", que según la tradición, regresará un día a la Tierra.
© 2007 AFP