Panamá. AFP y AP. El número de muertos debido a la contaminación de un lote de medicamentos elaborado por la Caja de Seguro Social (CSS), se elevó a 30, informaron las autoridades panameñas.
Los últimos decesos, de los cuales no se dieron detalles, se produjeron el sábado pasado, mientras que el total de casos también se incrementó a 76, según el más reciente informe del Ministerio de Salud divulgado por los medios ayer.
Muchos de los intoxicados se encuentran graves y las autoridades de salud temen que se incremente el número de muertos.
La crisis sanitaria estalló hace tres semanas cuando comenzaron a morir pacientes de la Caja del Seguro Social (CSS) con problemas renales y crisis neurológicas.
La mayoría de víctimas fatales tenían más de 60 años y un historial de enfermedades como diabetes, presión alta e insuficiencia renal.
No obstante, se ha informado de al menos un menor afectado por el llamado síndrome de insuficiencia renal aguda.
Una investigación apoyada por la Organización Panamericana de la Salud (OPS) y el Centro de Control de Enfermedades de Atlanta determinó que en la elaboración de medicamentos entregados por el laboratorio de la CSS se usó dietinelglicol, un químico de uso industrial que destruye el hígado y las funciones de los riñones.
El Ministerio de Salud cerró el laboratorio de la CSS y prohibió el consumo de 24 medicamentos, entre ellos jarabes para la tos.
La fiscalía auxiliar confirmó el arresto de tres directivos de la compañía Medicom y orden de detención contra otras dos personas, involucradas en la aparente venta de glicerina contaminada con dietinol glicol.
La glicerina era uno de los ingredientes adicionados a los medicamentos que aparentemente están causando la tragedia.
De acuerdo con la fiscalía, la fecha de vencimiento de la glicerina, que fue adquirida a la empresa Rasfer de Barcelona, España, habría sido adulterada por la firma Medicom en Panamá.
La CSS reconoció que de 20.000 frascos de jarabe contaminado en manos de los asegurados solo se han recuperado unos 2.000.