El fallecimiento de seis hombres que tomaron la píldora contra la impotencia Viagra, cuya causa de muerte se investiga, ha dado lugar a nuevas advertencias médicas, pero al parecer no disminuirá la fiebre por el medicamento.
La Administración de Medicamentos y Alimentos de Estados Unidos (FDA, por sus siglas en inglés) investiga la causa de estas muertes, pero insiste en que la píldora "es segura y efectiva, si se siguen las instrucciones, para los pacientes a los que se dirige".
Las autoridades médicas han advertido que Viagra no debe ser utilizado por hombres que toman nitratos prescritos para combatir las enfermedades del corazón, pues puede ser una mortal combinación que reduzca dramáticamente la presión sanguínea.
"La actividad sexual generalmente produce un incremento en el ritmo cardíaco y el miocardio demanda más oxígeno", indicó la empresa Pfizer, fabricante del revolucionario medicamento que ha sido tomado ya por cerca de un millón de personas.
"Conozco a muchos hombres que dirían que si me voy a caer de la silla, quiero caerme cabalgando, dijo ayer la doctora Ira Sharlip, uróloga radicada en San Francisco, California, en declaraciones al diario estadounidense The Washington Post.
Pfizer envió una comunicación esta semana a la comunidad médica estadounidense para reafirmar que Viagra "es un medicamento seguro y efectivo".
Joseph Feczko, funcionario de Pfizer, dijo que las complicaciones que ha causado el medicamento son menores de lo que pronosticaban.
Según el Washington Post, médicos estadounidenses pueden haber recetado la píldora a hombres que tienen problemas cardíacos, sin tomar las debidas precauciones.
El riesgo de morir de un ataque al corazón durante el acto sexual es mínimo -20 de cada millón de casos-, dijo James E. Muller, director del Instituto Gill de Asuntos del Corazón, en la Universidad de Kentucky.
El debate sobre los efectos negativos de la Viagra para los pacientes con problemas del corazón ha llegado ya a la red electrónica Internet, donde uno de ellos expresó su disposición a enfrentarse a un ataque cardíaco "siempre que pueda tener una erección".