Panamá. Con la muerte de cinco pacientes de cáncer pélvico en Panamá durante los últimos diez días, se eleva a 17 el número de fallecidos entre los 28 que sufrieron un exceso de radiación de cobalto en el Instituto Oncológico Nacional (ION).
En declaraciones a ACAN-EFE, el director general del ION, Juan Pablo Barés, puso de relieve ayer que las causas de estos cinco decesos las determinarán las autoridades forenses.
Barés prefirió abstenerse de dar los nombres de los últimos muertos y otros datos relacionados con este caso, por estar en manos de las autoridades judiciales, que ordenaron la obligatoria autopsia de los afectados por el exceso de radiación que fallezcan.
Delicado
"Es una situación muy lamentable y dolorosa para los médicos que trabajamos en este Instituto y para los familiares de las víctimas. Por ello pedimos prudencia a la hora de divulgar información sobre este hecho", manifestó el director general del ION panameño.
En setiembre pasado, la Organización Internacional de Energía Atómica (OIEA) reveló, tras las primeras cinco muertes de pacientes de ese grupo de 28, que los fallecimientos se habían producido a consecuencia de un exceso de radiación recibida en el ION.
La OIEA señaló en un documento que los pacientes con cáncer en la región pélvica expuestos a un exceso de radiación sufrieron diarreas hemorrágicas, anemia, frecuencia urinaria y pérdida de peso.
Por este accidente, que la OIEA atribuye a un "error humano" en la introducción de datos en la computadora de la máquina de cobalto, fueron sancionados 12 funcionarios del ION, entre físicos, médicos, radioterapeutas, radiooncólogos y técnicos en radioterapia.
Para impedir una tragedia similar en el futuro, el ministro de Salud, Fernando Gracia, ordenó comprar en Canadá una nueva máquina de cobalto para la radioterapia de los pacientes con cáncer.
Además de adquirir otras dos máquinas para esos tratamientos, el Ministerio preparó un plan de capacitación, a un costo de $813.000, dirigido a personal del área de radioterapia, médicos radiólogos, oncólogos y físicos médicos.
Los familiares de los fallecidos estudian presentar demandas millonarias contra las autoridades de Salud.