
Kabul. DPA. El peor accidente de helicóptero sufrido en meses por las tropas internacionales destacadas en Afganistán causó ayer la muerte a ocho soldados estadounidenses.
Los otros 14 efectivos norteamericanos que iban a bordo del aparato resultaron heridos, según informaron las tropas de la coalición liderada por Estados Unidos.
El helicóptero, un CH-47 Chinook, se estrelló tras “una pérdida súbita e inexplicable de energía y control” en el este de Afganistán.
El portavoz de la tropa internacional ISAF, Tom Collins, descartó que el aparato hubiese sido derribado y achacó el accidente a una falla en los motores.
Un portavoz de los radicales islámicos talibanes dijo, por el contrario, que los rebeldes derribaron un helicóptero de los “invasores” con un cohete.
En el pasado, pocas veces ha sido cierto lo dicho por los talibanes respecto al derribo de helicópteros. La última vez que se produjo un derribo confirmado de un helicóptero estadounidense por parte de los insurgentes fue en junio del 2005. En aquel entonces, un Chinook fue alcanzado por un proyectil en el este del país. Murieron 16 soldados estadounidenses.
Por otra parte, soldados de la fuerza internacional destacada en Afganistán mataron el sábado en la provincia de Kandahar, en el sur del país, a dos civiles a quienes confundieron con terroristas suicidas