LOS ANGELES (AFP) - El ex presidente Gerald Ford, quien intentó devolver la esperanza a un Estados Unidos traumatizado por el escándalo de Watergate, que forzó la renuncia de Richard Nixon en 1974, murió el martes a los 93 años.
Su esposa, Betty Ford, dijo en un comunicado que Ford, quien era el ex presidente estadounidense más longevo y había sufrido una serie de problemas cardiacos en los últimos años, vivió una vida plena de amor a "Dios, su familia y su país".
"Mi familia me acompaña para compartir la difícil noticia de que Gerald Ford, nuestro querido marido, padre, abuelo y bisabuelo se ha ido a los 93 años de edad", anunció en un comunicado la ex primera dama Betty Ford.
Una declaración posterior dijo que Ford murió pacíficamente el martes a las 18H45 de la costa pacífica de Estados Unidos (02H45 GMT del miércoles). Los servicios fúnebres se realizarán en Washington y en Grand Rapids, Michigan (norte), pero los detalles serán anunciados más tarde el miércoles.
Ford asumió la presidencia luego de que Nixon renunciara en 1974 luego de que saliera a la luz un complot de espionaje contra sus adversarios, tras un incidente en las oficinas del Partido Demócrata, en un escándalo que llegó a ser conocido como Watergate (por el nombre del edificio).
Ford perdió en 1976 las elecciones frente a Jimmy Carter, una derrota que los historiadores atribuyen a su decisión de perdonar a Nixon por sus delitos apenas un mes después de asumir el poder.
El presidente George W. Bush y su esposa, Laura, emitieron un comunicado en el que presentaron sus condolencias a la familia del ex mandatario conservador, quien gobernó de agosto de 1974 a enero de 1977, y destacaron que Ford ayudó a restaurar la confianza pública en la presidencia de Estados Unidos luego de la renuncia de Nixon.
El presidente Bush y la primera dama "están verdaderamente entristecidos por el fallecimiento" del ex mandatario, indicó el comunicado, que describió a Ford como "un gran estadounidense que dio muchos años de servicio a nuestro país".
Ford "asumió la presidencia en momentos de agitación y división nacional. Con su plena integridad, sentido común y buenos instintos, Ford ayudó a sanar a nuestra patria y a restaurar la confianza pública en la presidencia", dijo el comunicado de la Casa Blanca.
Ford será recordado como un presidente accidental, un hombre que se elevó a través de diferentes responsabilidades hasta el cargo más poderoso del mundo mientras el escándalo derribaba al gobierno de Nixon.
Amable y respetado representante republicano por Michigan con reputación de lealtad extrema, Ford reemplazó al vicepresidente Spiro Agnew en 1973 cuando éste enfrentaba cargos de conspiración, extorsión y soborno.
Entonces estaba claro que el propio Nixon podría ser desplazado de la presidencia por encubrimiento en el caso Watergate.
Una vez que Nixon se convirtió en el único presidente de Estados Unidos en renunciar el 9 de agosto de 1974, Ford asumió como el 38° presidente y dijo que enfrentaría la tarea de sanar "las heridas internas de Watergate".
"Nuestra larga pesadilla nacional se terminó", dijo. "Nuestra constitución funciona. Nuestra gran república es un gobierno de leyes y no de hombres".
"Espero que los historiadores dentro de 50 años puedan decir que el presidente Ford asumió en un tiempo muy difícil --cuando teníamos el escándalo Watergate, la guerra en Vietnam, problemas económicos-- y en un período en el que teníamos gran desconfianza en la Casa Blanca, restauró la confianza pública", dijo Ford poco antes de su cumpleaños 90.
Sin embargo, Ford enfureció a muchos estadounidenses el 8 de setiembre de 1974, cuando otorgó a Nixon un "perdón total, libre y absoluto".
Esta fue una decisión que sería debatida durante años. Sin embargo, en agosto de 1999, Ford recibió la Medalla de la Libertad, el más alto galardón civil de Estados Unidos, por sus esfuerzos por ayudar a reunificar el país después de Watergate.
En 1975, fue víctima de dos tentativas de asesinato, perpetradas por dos mujeres que fueron condenadas a cadena perpetua.
A mediados de noviembre de 2006 se convirtió en el ex presidente de Estados Unidos más longevo, superando a Ronald Reagan.
A Ford le sobreviven Betty, su esposa durante 58 años, y los cuatro hijos del matrimonio.
© 2006 AFP