Decenas de miles de personas se volcaron a las calles de Montevideo anoche para festejar el triunfo del candidato izquierdista Tabaré Vázquez en las elecciones presidenciales.
Estallidos de petardos, caravanas interminables de vehículos haciendo sonar sus claxones rompieron la calma de esta ciudad de 1,4 millones de habitantes en una noche de clima casi veraniego, con más de 20 grados.
Familias con niños, portando banderas con los colores azul, rojo y blanco de la coalición de izquierdas Frente Amplio (FA) se apoderaron de la avenida 18 de julio, la principal del centro de la ciudad.
“¡Y ya lo ve, y ya lo ve, el presidente es Tabaré!”, coreaban los manifestantes que atestaron la céntrica Plaza del Entrevero, frente al hotel capitalino convertido en cuartel general de la agrupación.
Gritos en la capital
Miembros de la plana mayor de la coalición, encabezados por los líderes históricos de la antigua guerrilla tupamara, José Mujica y Eleuterio Fernández Huidobro, asomaron al balcón del hotel.
Agitando las manos levantadas con la “V” de la victoria y los puños en alto, la aparición de los dirigentes desató cánticos triunfales de la multitud.
Los gritos fueron ensordecedores cuando Tabaré salió al balcón.
El canto abrumador de “¡Uruguay, Uruguay!” cimbró la avenida 18 de julio, donde la gente comenzó a abrazarse entre lágrimas de emoción.
“Es una paradoja que en este día de felicidad yo esté llorando. Lloro por todos los que no están aquí, los que se comieron (sufrieron) la cárcel y el exilio como yo lo sufrí”, dijo Manuel Mata, 62 años, miembro de la seguridad de Vázquez. Mata, quien fue guardaespaldas del extinto Líber Seregni, un general fundador del FA y fallecido en julio pasado, indicó que “este no es un triunfo solo de los uruguayos, sino de toda América Latina”.
El capitán de aviación retirado Jerónimo Cardoso, quien fue uno de los más íntimos colaboradores de Seregni, dijo: “El general no llegó pero lo está mirando, porque pensó en este momento hasta el último día de su vida”.