La Policía Antinarcóticos de Colombia confirmó ayer el audaz secuestro de los 46 ocupantes de un avión de Avianca, que fue desviado cuando cubría una ruta nacional y obligado a aterrizar en una zona del norte del país.
El avión, tipo Fokker-50, fue forzado a aterrizar en una pista llamada Sábalos, cerca de la pequeña localidad de Vijagual, en las proximidades de Simití (ver mapa), precisaron las fuentes policiales.
Agentes antinarcóticos avistaron al aparato desde un avión de la Policía en vuelo cuando descendían de él los 41 pasajeros y los cinco tripulantes y eran trasladados hacia unas lanchas por un grupo de hombres fuertemente armados.
Los mismos agentes inspeccionaron más tarde el Fokker-50 y señalaron que en este no había nadie.
Aunque la lista del total de pasajeros no fue suministrada ayer, las autoridades informaron que el parlamentario, Basilio Villamizar, y el magistrado de la Corte Electoral, Juan Manuel Ramírez, figuran entre los rehenes.
La Policía precisó que los pasajeros y tripulantes fueron obligados a abordar algunas lanchas en un río en la zona limítrofe entre los departamentos de Santander y de Bolívar, entre el noreste y el norte del país.
Zona de nadie
Aunque no se tiene pistas sobre quienes pueden ser los secuestradores, las autoridades señalaron que la acción podría tratarse de la primera "pesca milagrosa" que se realiza en el aire en el país.
Una "pesca milagrosa" es una modalidad de secuestro masivo que practican las guerrillas colombianas, las que acostumbran a levantar retenes clandestinos en algunas carreteras para interceptar vehículos y "revisar" si viajan hacendados ganaderos o extranjeros, a quienes raptan para exigir después rescates en dinero.
En la región donde apareció el avión hay fuerte presencia de guerrilleros de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), del Ejército de Liberación Nacional (ELN), así como facciones de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC), la principal organización paramilitar.
Algunas autoridades señalaron también que en esa zona hay presencia de organizaciones narcotraficantes.
El avión había salido de Bucaramanga a las 10:32 hora local (9:32 de Costa Rica) y debía llegar a la capital colombiana 45 minutos después.
El director de la Fuerza Aérea Colombiana (FAC), general Héctor Fabio Velasco, declaró con anterioridad que cuando los pasajeros descendían del aparato había "personal uniformado y armado" alrededor.
La Presidencia de la República encargó directamente de las operaciones al director de la Policía, general Rosso José Serrano, y al director operativo de la misma institución, el también general Alfredo Salgado Méndez.