El gobernador del Banco Central de República Dominicana, José Lois Malkum, denunció ayer el mayor fraude en la historia del país por alrededor de $2.115 millones por la quiebra al Banco Intercontinental (Baninter).
Malkum, que se refirió a un “fraude sin precedentes” en la historia financiera del país, aseguró que esta estafa multimillonaria ejercerá una presión desmedida sobre las finanzas gubernamentales.
El alto funcionario formuló la denuncia en un acto en la casa de Gobierno ante el presidente Hipólito Mejía, miembros de la Junta Monetaria, ministros, representantes de los poderes del Estado, empresarios y banqueros.
Horas después, trascendió que las autoridades judiciales detuvieron al presidente de Baninter, Ramón Báez Figueroa, y a dos ejecutivos, Marcos Báez y Míriam Lubrano Castillo.
El ministro de Finanzas, Rafael Calderón, señaló que los activos de Baninter y de Báez Figueroa serán vendidos por licitación abierta y pública para resarcir a los afectados.
Posteriormente, las autoridades dominicanas asumieron el control de las empresas vinculadas al principal accionista del banco, incluyendo el rotativo Listín Diario , el más importante del país.
En Miami, la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) pidió al presidente dominicano abstenerse de invocar medidas sobre seguridad nacional que limitarían el ejercicio periodístico e impondrían la censura previa.
Quiebra
El gobernador del Banco Central denunció que durante los últimos 14 años Baninter operó un banco clandestino, burlando con ello los controles de las autoridades monetarias durante los últimos tres gobiernos.
Malkum dijo que en agosto del 2000, cuando asumió el presidente Mejía, las pérdidas acumuladas ocultadas del banco clandestino superaban $385 millones, y que el banco clandestino se descubrió a raíz de un intento fallido de fusión con otro banco del sistema.
Aseguró que las operaciones realizadas a través de este banco clandestino permitían a Baninter burlar las normas prudenciales, esconder transacciones, realizar adquisiciones de empresas con recursos de los depositantes y evadir el pago de impuestos.
Paralelamente, el Fondo Monetario Internacional (FMI) dijo que las pérdidas totales ($2.115 millones) equivalen al 73 por ciento del presupuesto del gobierno central para este año, cifrado en $3.192 millones.
Malkum denunció también que en los tres primeros meses del 2003, en Baninter se borraron deudas contraídas por sus accionistas y empresas relacionadas por $654 millones. Con estas deudas borradas se habría favorecido al presidente del banco, Ramón Báez Figueroa.