
Veracruz. AFP. El Ejército mexicano arrestó el martes al jefe de la Policía de tránsito del puerto de Veracruz (al este del país) y a 48 agentes de este cuerpo sospechosos de participar en el secuestro de un funcionario de aduanas, afirmó ayer el fiscal estatal.
Tras revisar el sistema de cámaras de Veracruz, “llegamos a la conclusión de que era importante que (los policías) comparecieran en la investigación abierta” por la desaparición del administrador federal de Aduana Marítima, Francisco Serrano, manifestó en rueda de prensa Salvador Mikel Rivera, procurador (fiscal) de Justicia del estado de Veracruz.
Francisco Serrano fue secuestrado el lunes en un falso retén de la policía vial y su camioneta fue encontrada después en las instalaciones de la Dirección de Tránsito de Veracruz, explicó Pedro Canabal, portavoz de la secretaría de Hacienda, organismo al que pertenece el sistema aduanero.
Este plagio “de ninguna manera va a amedrentar el sentido de nuestras acciones y decisiones en materia de combate al contrabando y, en general, a la introducción de mercancías ilegales al país que ponen en riesgo la salud de los mexicanos”, sostuvo Canabal.
El de Veracruz es el tercer operativo en el que participa el Ejército de México contra funcionarios en la última semana.
Desde el lunes, 37 policías de cinco localidades del estado de Nuevo León (norte) han sido detenidos, mientras que cuatro altos oficiales de Seguridad Pública municipales, el secretario de Vialidad y Tránsito de la capital, Monterrey, y otros 16 agentes están siendo interrogados por su presunta colaboración con el crimen organizado.
La operación militar continuaba ayer en otros tres municipios de Nuevo León.
Además, la semana pasada fueron capturados en el estado de Michoacán (oeste) 30 altos funcionarios, entre los que habían 10 alcaldes y un juez, por su presunta protección al violento cártel de La Familia.
Los partidos de oposición mexicanos han criticado la oportunidad de estas acciones, realizadas en plena campaña para los comicios legislativos de julio.
El gobierno mexicano ha desplegado desde diciembre de 2006 a unos 36.000 militares a lo largo del país para combatir a los carteles de la droga, que han cometido más de 2.400 asesinatos este año, según el diario Reforma .