
Las fuerzas armadas tomaron ayer el poder en Guinea Bissau, donde arrestaron al presidente Kumba Yala y prometieron restaurar el orden en el empobrecido país africano.
Los insurgentes anunciaron por radio la disolución del Gobierno y la conformación de una junta transitoria de poder.
“El Gobierno fue disuelto”, anunció el comandante José Zamora Induta.
La capital, Bissau, permaneció en calma pues no se escuchó un disparo durante la rebelión, que se da a menos de un mes de las elecciones legislativas.
Dichas votaciones, consecutivas a la disolución de la Asamblea Nacional en noviembre del 2002 por el presidente Yala, fueron aplazadas cuatro veces.
Su celebración, el 12 de octubre, parecía comprometida una vez más.
Mientras, otros países y organizaciones exigieron a los golpistas que devuelvan el poder a los civiles.
La Comunidad Económica de Estados de África del Oeste condenó el golpe de Estado y anunció el envío de una delegación integrada por varios ministros de Asuntos Exteriores.
Entre tanto, el presidente de la Unión Africana (UA), el jefe de Estado de Mozambique Joaquim Chissano, condenó la rebelión.
El presidente portugués, Jorge Sampaio, también deploró el golpe de Estado en la excolonia portuguesa.
La presidencia momentánea de Guinea Bissau fue asumida por el jefe militar Veríssimo Correia Seabra.
Las razones
El militar indicó que tomaron el poder “debido a las continuas arbitrariedades del presidente Yala, y su incapacidad para resolver los problemas más urgentes del pueblo”.
Mientras, Zamora garantizó que el nuevo gobierno estará formado por representantes de las diferentes corrientes políticas.
La Plataforma Unida, mayor fuerza política de oposición, proclamó su apoyo total al golpe.
“La Constitución ha sido violada por el presidente Yala, que no ha respetado la separación de poderes”, expresó Fernando Vaz, líder de la oposición.
Mientras, el secretario general de la Unión General de los Trabajadores de Guinea, Desejado Lima da Costa, expresó en Lisboa su inconformidad con Yala.
“El gobierno llevó al país a una situación dramática, con la falta de pago de los salarios a los empleados públicos desde hace más de diez meses”, dijo Lima.
Los golpistas impusieron el toque de queda en todo el territorio, y pidieron a la población que permanezca tranquila hasta que se aclare la situación.
País convulso
El 7 de mayo de 1999 se produjo otro golpe militar en Guinea Bissau.
En ese momento fue derrocado el presidente Joao Bernardo Vieira, quien ahora se encuentra exiliado en Portugal.
Guinea Bissau es una antigua colonia portuguesa situada en la costa de África occidental.
Tiene una extensión territorial de 36.125 kilómetros cuadrados y cerca de dos millones de habitantes.
Según la Organización de Naciones Unidas (ONU), ese país es uno de los más pobres del mundo y es común la escasez de alimentos y las fallas en los servicios públicos.
Ese territorio fue colonizado en 1446 por Nunho Tristao, y explotado por los portugueses como base del tráfico de oro y esclavos.