Augusto Pinochet Molina, hijo del primogénito del exdictador y capitán del Ejército chileno, tomó sorpresivamente la palabra en los funerales y ante la presencia de la ministra de Defensa, Vivianne Blanlot y el jefe del Ejército, Óscar Izurieta, defendió la obra de su abuelo.
“(Fue) un hombre que derrotó en plena Guerra Fría al modelo marxista que pretendía imponer su modelo totalitario no mediante el voto, sino más bien derechamente por el medio armado”, afirmó entre aplausos.
La Ministra de Defensa, que oyó de primera fuente sus palabras, no tardó en reaccionar, afirmando que no era “aceptable que un oficial en servicio activo pronuncie un discurso público con ribetes políticos y denoste a poderes del Estado”.
Blanlot, agregó que esperaba que el Ejército sancione el nieto del exdictador, que nunca antes había tenido una aparición pública.
El joven capitán afirmó, además, que su abuelo fue “un luchador, un visionario y un gran patriota”.