
México. AFP. La gripe AH1N1 parece haber dado un respiro a México luego de que en abril y mayo desatara el pánico, sin embargo, el gobierno se prepara para un repunte de casos en el próximo invierno en tanto los contagios siguen multiplicándose en su destrito más pobre: Chiapas.
Las autoridades sanitarias de México (que tiene 138 muertos registrados) insisten en que el virus está controlado pese al brote de los últimos días en Chiapas, asiento de numerosas comunidades indígenas y paso obligado de inmigrantes centroamericanos y popular destino turístico.
Ante la temporada invernal, México afirma estar preparado para enfrentar un aumento de los contagio producto de las bajas temperaturas, sobre todo a partir de noviembre.
“Lo que pudo haber sido una desventaja de ser el primero, ahora es una ventaja estratégica porque ya se sabe qué hacer, quiénes responden bien, quiénes no, a los tratamientos”, dijo el doctor Pablo Kuri, asesor gubernamental en materia de salud.
El gobierno realiza actualmente campañas de prevención en zonas afectadas, sobre todo en Chiapas, donde se registraron ocho de las 10 últimas muertes y donde se concentran el mayor número de contagios de los 14.861 de todo México, según el reporte oficial del martes anterior.
En Chiapas ocurren entre 100 y 130 contagios diarios, aunque las autoridades locales han minimizado la situación y no han aplicado medidas de distanciamiento social en sitios públicos.
Las investigaciones realizadas por científicos han descubierto que hubo casos en el norte y el centro del país antes de que se declarara la alerta en abril.
“Es compleja la situación para decir dónde se originó” el contagio, dijo la directora del Instituto de Diagnóstico y Referencia Epidemiológica, Celia Alpuche.
La paralización de actividades por la gripe, sobre todo en el sector turístico, la tercera fuente de ingresos del país, tendrá un impacto en el PIB de México, que en el primer trimestre cayó 8,2%.
Como recuerdo de la alerta sanitaria quedan algunos cubrebocas, termómetros y cuestionarios en aeropuertos, mientras que el sistema de salud tiene una reserva de dos millones de dosis de Tamiflu y ha ordenado 20 millones de vacunas, si logra estar lista, para aplicarse en diciembre.
En octubre se empezará a aplicar la vacuna contra la influenza estacional en población de mayor riesgo: niños y ancianos.
Para aplicar una eventual vacuna contra la gripe AH1N1, aún se investigan las áreas de mayor riesgo de contagio.