Debemos afilar las normas para impedir que gobiernos díscolos se salgan de vereda, dijo Merkel, y añadió que los líderes de las 16 naciones de la eurozona deben pensar en cambios al tratado de 1992 que sentó las bases se la moneda común. Caso contrario, en mi opinión no funcionará.
Merkel habló antes de una cumbre, por la noche, de los 16 países. Previamente, el presidente francés Nicolas Sarkozy, el de la Comisión Europea José Manuel Barroso y el de la UE Herman Van Rompuy analizaron las consecuencias financieras de los últimos días en que los mercados han puesto aprueba la fuerza del euro.
Merkel, cuyo país tiene la clave de cualquier solución, habló el viernes con el presidente estadounidense Barack Obama, quien dio su apoyo a los esfuerzos para resolver la crisis financiera europea.
Después que el euro cayó a su nivel más bajo en 14 meses y los mercados de bonos se deshicieron de deuda griega, una cumbre convocada para aprobar el rescate y extraer las lecciones para el futuro se convirtió en una reunión de gestión de crisis.
Los gobernantes de Europa insisten desde hace días que la implosión financiera griega es una combinación de mala gestión, derroche de fondos y alteración tramposa de las estadísticas que no se aplica a otras naciones con problemas como España y Portugal. Dicen que el rescate prevendrá el contagio al darle a Grecia tres años de apoyo e impedir el impago de 8.500 millones de euros de deuda que vencen el 19 de mayo.
El viernes, los gobernantes mantenían un aspecto de calma mientras intentaban desesperadamente de resolver los problemas con palabras.
El acuerdo para rescatar a Grecia será una demostración de la fuerza de Europa, de su solidaridad, dijo el primer ministro francés Francois Fillon tras reunirse con su homólogo portugués José Sócrates. Protegeremos a Grecia y reforzaremos la estabilidad de la eurozona, agregó Fillon.