Washington. John McCain asumió ayer el liderazgo en el número de delegados a la convención presidencial republicana tras sus victorias del martes en las primarias de Michigan y Arizona, indicaron fuentes políticas estadounidenses.
McCain ha conseguido ya 96 delegados, después de los eventos electorales de Michigan, Arizona, Carolina del Sur, New Hampshire, Iowa y Delaware.
Por su lado, George Bush puede haber perdido su estatus de favorito en la frenética carrera por la investidura presidencial republicana, pero insiste en que conseguirá los votos en terrenos más amigables en las decisivas primarias del próximo mes de marzo.
"Voy a ser el nominado republicano. Estoy seguro de eso", expresó el gobernador de Texas tras su doble derrota frente a McCain.
McCain fuerte
Según los cálculos extraoficiales, Bush tiene 67 delegados, Alan Keyes cuatro y doce no están comprometidos.
Se necesitan 1.034 delegados para que uno de los aspirantes asegure la candidatura presidencial republicana.
Un total de 2.066 delegados se reunirán a partir del próximo 31 de julio en Filadelfia (Pensilvania) para la convención presidencial en que quedará formalmente elegido el candidato republicano.
Bush minimizó la victoria de McCain al señalar que el cruce de votos independientes y demócratas dio ventaja al senador por Arizona en las primarias abiertas, algo que consideró hace daño al proceso de investidura republicano.
"Hay una diferencia entre atraer a gente que se va a quedar con uno a lo largo de toda la carrera, y gente que entra en nuestra primaria para pronunciarse, pero su intención es luego apoyar (al vicepresidente) Al Gore en la elección", precisó Bush a la cadena NBC.
Las primarias del 29 de febrero en Virginia y Washington son abiertas, por lo que los electores no republicanos podrán favorecer nuevamente a McCain, pero Bush disfruta de una clara ventaja en los principales estados que celebrarán primarias el 7 y el 14 de marzo.
California envía 162 de los 1.034 delegados necesarios para obtener la investidura republicana. La primaria de California, a realizarse el 7 de marzo, está restringida exclusivamente a electores republicanos, en tanto que los demócratas celebrarán simultáneamente su propia primaria para elegir entre el vicepresidente Al Gore y el exsenador Bill Bradley.
Bush también es el favorito en las primarias que se celebrarán el 14 de marzo en su feudo, Texas; y en Florida, estado del que su hermano Jeb es gobernador.
"Según mis cálculos, eso implica 467 delegados entre los cuatro estados y, asumiendo que su campaña no se desmorone para entonces, me parece que (Bush) tendrá una enorme cantidad de delegados" en la convención, señaló el consultor Ron Faucheaux.
Pero la creciente percepción en el establishment republicano de que McCain podría robar votantes independientes y demócratas a Gore en la elección general del 7 de noviembre, podría hacer de McCain una mejor apuesta que depositar los boletos en Bush.
No obstante, Faucheaux dijo que ello implicaría la realización de una fuerte campaña de convencimiento en apenas dos semanas, y relativizó: "el sólo hecho de que McCain pueda conseguir la adhesión de los independientes no significa que pueda conseguir su apoyo para la elección general".
"Los demócratas regresarán a las tiendas de Gore", predijo.
"Esta tremenda efusión de independientes ha metido un palo en la rueda, pero ello no niega el hecho de que Bush es el candidato republicano", añadió.
McCain está de acuerdo en que su próxima tarea es ganar entre los duros del Grand Old Party (GOP, republicanos). "Tengo un trabajo que hacer: convencerlos de que soy un republicano conservador", aseguró McCain ayer a NBC.