Ikeda (Japón). Ocho niños japoneses fueron asesinados ayer y otras 15 personas resultaron heridas en la peor tragedia escolar de Japón, cuando un enfermo mental irrumpió en una escuela primaria y comenzó a dar puñaladas a mansalva.
Los heridos fueron, en su mayoría, alumnos de siete y ocho años de la escuela primaria de Ikeda, un suburbio de la ciudad occidental de Osaka, informó la prensa japonesa. Según la prensa, siete de los que murieron eran niñas y el octavo era un niño de seis años.
Dos maestros también resultaron heridos, entre ellos un hombre de 28 años que se encontraba en estado de gravedad y que fue sometido a una operación quirúrgica tras el ataque, sin precedente en un país tradicionalmente seguro como Japón.
Otros cinco niños se encontraban también graves, dijo la prensa japonesa.
La tragedia comenzó cuando el hombre, empuñando un cuchillo de 15 centímetros, entró en un salón de clases y comenzó a apuñalar a los niños, en un ataque que según los periódicos duró más de 10 minutos.
"Llegó blandiendo un cuchillo y empezó a apuñalar", relató una alumna de primer grado.
Una niña de sexto grado dijo que "estábamos atendiendo a un anuncio en los altavoces cuando de pronto se escuchó un grito y un ruido como de un escritorio que caía. Entonces escuché a alguien que gritaba.
Gritos y sangre
Según la policía, Takuma, un individuo de 37 años con un historial de enfermedades mentales y bajo los efectos de una sobredosis de tranquilizantes, entró en el colegio durante un descanso y comenzó a apuñalar a los estudiantes de varias aulas con un cuchillo.
Dos de los niños murieron en el acto y los otros seis fallecieron en los hospitales adonde fueron enviados.
El atacante hirió además a dieciocho niños y a tres profesores, siete de ellos de pronóstico grave.
Hisao Yoshiuchi, director del colegio, explicó que los detalles del suceso aún son confusos, pero al parecer el agresor se coló en el aula por la terraza y tras perpetrar el ataque fue reducido por dos de los profesores que le entregaron a la policía.
Fuentes policiales dijeron que habían identificado a Takuma por su carné de conducir y le describieron como un sujeto que al parecer no terminó la escuela secundaria, pasó un tiempo en las Fuerzas de Autodefensa (el Ejército japonés), y trabajó después como conductor de autobuses urbanos.
El primer ministro japonés, Junichiro Koizumi, se mostró preocupado por los escolares y calificó de terrible el incidente.
Portavoces del ministerio de Educación dijeron que en los últimos años escuelas nacionales como la de Ikeda no habían sufrido ataques de este tipo y que