
Panamá. Martín Torrijos Espino, de 40 años, ganó ayer las elecciones generales aquí y se convertirá en el presidente 68 de la vida independiente de este país durante los próximos cinco años.
Con un 29,82% de los votos escrutados al cierre de esta edición, el candidato por la Alianza Patria Nueva (Partido Revolucionario Democrático y Partido Popular) obtuvo el 46,89% de los sufragios, frente a su más cercano contendiente el expresidente Guillermo Endara (1989-1994), del Partido Solidaridad, quien logró 29,64%.
El Tribunal Electoral llamó a Torrijos para informarle que era el ganador de las elecciones presidenciales.
“Martín Torrijos, te informamos que eres presidente electo, te estamos haciendo el reconocimiento extraoficial”, le dijo telefónicamente el magistrado Eduardo Valdés, del Tribunal Electoral, en una llamada difundida por la televisión local.
“Gracias al Tribunal Electoral, gracias al pueblo de Panamá y gracias a Dios, y acepto con humilidad, y gobernaremos con humildad”, respondió Torrijos al otro lado de la línea.
Los restantes dos candidatos, José Miguel Alemán, del oficialista Partido Arnulfista, y Ricardo Martinelli, de Cambio Democrático, lograron 19,22% y 4,26%, respectivamente, según el Tribunal.
La de ayer fue una elección que no estuvo libre de denuncias entre partidos políticos por una supuesta violación al Código Electoral.
Entre los hechos destacan: compra de votos mediante la entrega de bonos, becas y puestos de trabajo, y la realización de actividades proselitistas en horas laborales. La Fiscalía Electoral aseguró que investigará todas las denuncias formuladas.
Contra adversidades
Asimismo, el clima trató de pasar por agua los comicios en zonas rurales como Colón (este), Veraguas (centro) y Chiriquí (noreste); sin embargo, no se reportaron mayores problemas y los electores votaron con paraguas, sombrillas y cartones en mano, reportaron los medios de prensa locales.
Pero ni las denuncias, ni la lluvia ni el habitual bochorno sofocante de este país apagaron los ánimos encendidos de los votantes, quienes abarrotaron escuelas y colegios desde tempranas horas en una muestra de verdadera fiesta cívica, la tercera que esta nación de 3,1 millones de habitantes vive desde 1989.
En esa fecha, el entonces general de las fuerzas de Defensa, Manuel Antonio Noriega, no reconoció la victoria de Guillermo Endara y anuló las elecciones. En su lugar, se nombró a Francisco Rodríguez.
Poco después, en diciembre de 1989, Estados Unidos invadió el país, tomó a Noriega preso para procesarlo por tráfico de drogas y las autoridades electorales locales nombraron a Endara como nuevo presidente.
Los comicios posteriores a la invasión estadounidenses dieron como vencedores a Ernesto Pérez Balladares (1994) y a Mireya Moscoso (1999), actual mandataria.
Dura tarea
De acuerdo con analistas políticos consultados por La Nación , el fardo de retos para el nuevo mandatario será pesado: reestructuración de la Caja del Seguro Social, cuyo sistema de pensiones podría colapsar en el 2010; reducción de los niveles de pobreza, que afecta al 41% de la población; generación de nuevas fuentes de trabajo para entre 14 y 16% de habitantes desempleados y, finalmente, la ampliación del canal interoceánico.
A su vez, Alemán reconoció su derrota: “Nuestro reconocimiento al presidente electo de Panamá, Martín Torrijos Espino”.