Mark Thatcher, hijo de la exprimera ministra británica Margaret Thatcher, se declaró culpable ayer ante un tribunal sudafricano de las acusaciones de financiar un intento de golpe de estado en Guinea Ecuatorial.
El tribunal lo condenó a pagar una multa de tres millones de rands sudafricanos (unos 490.000 dólares) y a una pena de cuatro años de cárcel condicional luego de un acuerdo con la acusación, tras lo cual partió hacia Inglaterra.
Si no pagaba esta multa antes del 15 de enero, sería condenado a prisión. Sus abogados indicaron que su cliente estaba de acuerdo en pagar.
Al ser interrogado por el juez Abdula Motala sobre si había llegado a un acuerdo escrito con la acusación, Mark Thatcher, muy tenso, de pie en el banquillo de los acusados, respondió: "Sí, sí", sin esperar el fin de la pregunta.
"El acusado es declarado culpable de infracción (...) a la ley sobre la asistencia militar al extranjero, que prohíbe toda participación en una actividad mercenaria o paramercenaria", declaró entonces el magistrado.
El hijo de la "Dama de hierro", inculpado a fines de agosto del 2004 por violación de la ley sudafricana sobre mercenarios, hasta ahora había negado formalmente toda participación en un frustrado golpe de estado contra el presidente de Guinea Ecuatorial, Teodoro Obiang Nguema.
Mark Thatcher, que se encontraba bajo prisión domiciliaria desde que fue inculpado, había pagado una fianza de dos millones de rands (unos 325.000 dólares) que le permitió recuperar cierta libertad de movimiento.
De acuerdo con fotógrafos sudafricanos, salió de Sudáfrica ayer mismo con destino a Londres, lo cual significa que el control judicial que le prohibía salir de El Cabo le fue levantado.