Praga. Decenas de muertos, numerosas personas desaparecidas y otras muchas heridas, es el balance de las inundaciones ocasionadas por las fuertes lluvias caídas en los últimos días en varios países centroeuropeos, sobre todo en República Checa, Alemania, Austria y Rumania.
El balance de ayer a última hora del día era de 101 muertos (58 en Rusia, 14 en Rumania, 9 en República Checa, 7 en Austria, 11 en Alemania, 1 en Bulgaria y 1 en Italia), así como varias decenas de heridos y un gran número de personas desaparecidas, sin contar cuantiosos daños materiales.
Varios miles de praguenses fueron evacuados de emergencia ayer por la mañana de algunos barrios de la capital checa, amenazada por inundaciones sin precedente en 100 años.
El gabinete ministerial checo confirmó el estado de emergencia decretado el lunes por el primer ministro, Vladimir Spidla, en Praga y en otras cuatro regiones, en el sur y oeste del país, y lo amplió a una nueva, la de Ustinad Labem (en el norte).
En Alemania
En Alemania, Baviera (sur), donde se declaró el estado de emergencia en siete distritos, y Sajonia (este) fueron azotadas por las peores inundaciones en casi un siglo, según los servicios de meteorología.
En Dresde (este), varios cientos de personas del casco histórico fueron evacuadas, al igual que en Passau (suroeste), donde numerosos barrios fueron desalojados por barco o helicópteros, ya que el nivel del Danubio registró topes históricos.
Las precipitaciones seguían cayendo ayer sobre Austria, país que sufre las peores inundaciones desde hace un siglo, mientras el Danubio se desbordaba en Viena.
El presidente austríaco, Thomas Klestil, dijo que estas inundaciones han sido las más devastadoras desde la creación de la República, en 1918.
El Danubio se desbordó en Viena, mientras que en Ybbs, a 120 km al oeste, se rompía un dique y dejaba sumergido el casco antiguo.
En Rumania, tres personas perecieron el lunes y 18 resultaron heridas a causa de la violenta tempestad, lo que eleva a 14 el balance de muertos desde mediados de julio.
En Europa oriental, en el sur de Rusia, las trombas de agua de la semana pasada causaron 58 muertos.