
México D. F. AFP, Reuters y DPA. Decenas de miles de simpatizantes del excandidato presidencial de izquierda, Andrés Manuel López Obrador, se reunieron en la plaza principal de la capital, el Zócalo, donde el político se autoproclamó como “presidente legítimo”.
El izquierdista anunció que su “gobierno itinerante” será un contrapeso al del presidente electo, el conservador Felipe Calderón, y se comprometió “a proteger los derechos de los mexicanos, a defender el patrimonio y la soberanía nacional y a procurar la felicidad del pueblo”, según dijo.
Entre la lista de 20 acciones con las que piensa lograr esa meta, López mencionó impulsar un plebiscito para una reforma constitucional y una iniciativa de ley para el combate a la corrupción.
Habló además de una ley de precios competitivos, la protección legal de los trabajadores informales y la lucha contra la privatización de la industria eléctrica y el petróleo.
La senadora y activista Rosario Ibarra fue la encargada de colocarle la banda presidencial.
Contrario a lo sucedido en otras concentraciones convocadas por el exalcalde de la Ciudad de México, en esta ocasión el Zócalo no se llenó por completo, y el ánimo de los asistentes dejó de ser tan festivo como hace unos días.
“El gobierno de AMLO (iniciales de López Obrador) tiene como objetivo demostrar que hay alternativas para gobernar y ante cada propuesta oficial el gabinete de resistencia dará otra alternativa”, manifestó Alicia Sepúlveda, una jubilada de la empresa Teléfonos de México.
Ataques. López Obrador calificó de espurio a Felipe Calderón y afirmó que fue impuesto por intereses económicos que se oponen a sus proyectos de justicia social para el país de 105 millones de habitantes.
“Calderón es un 'achichincle' (empleado servil) de los delincuentes de cuello blanco. Cuando le digo pelele, no me propongo insultarlo, simplemente lo describo”, dijo López en una entrevista publicad ayer por el diario La Jornada.
Durante el acto de “investidura”, que coincidió con el aniversario de la Revolución Mexicana de 1910, López Obrador fue flanqueado por su “gabinete paralelo” en un escenario con símbolos patrios mexicanos que imitaba al que se usará en la toma de posesión de Calderón, el 1.° de diciembre.
El acto de López no tiene peso legal, pero podría ser un intento para recuperar su popularidad.
Por su parte, los diputados del PRD (Partido de la Revolución Democrática) de López Obrador, prometieron que impedirán que Calderón asuma el poder.