Doha. AFP. Las autoridades de Catar investigaban hoy las causas del incendio del mayor centro comercial de Doha, que dejó 19 muertos extranjeros, entre ellos 13 niños, y suscitó numerosas críticas y dudas sobre el incumplimiento de las reglas de seguridad.
El príncipe heredero de Catar, jeque Tamin bin Hamad al Thani, ordenó la creación de una comisión de investigación sobre el incendio de Villaggio, que habría sido provocado, según el general de Defensa civil, Hamad Othman Dahimi, por un cortocircuito, una negligencia o una colilla de cigarillo.
El incendio dejó, según el ministerio del Interior, “19 muertos, incluidos 13 niños -siete niñas y seis niños-, cuatro cuidadores y dos miembros de Defensa civil”.
Según diferentes fuentes oficiales, cuatro niños españoles, un francés y tres neozelandeses se encuentran entre las víctimas. La prensa local indicó que un niño sudafricano y una cuidadora sudafricana también murieron, al igual que un niño japonés, un jordano y un egipcio.
Tres maestras filipinas han fallecido también, al igual que un bombero marroquí. Se desconoce la nacionalidad del último niño y del segundo bombero.
Catar cuenta con una población de menos de dos millones de habitantes, en su mayoría extranjeros.
El ministro del Interior, Abdalá ben Naser al Thani, aseguró que los equipos de rescate llegaron al lugar del siniestro unos minutos después de la alerta procedente de Villaggio.
Rápidamente, localizaron a “20 niños en una guardería del complejo y todos los esfuerzos se concentraron en su evacuación”, dijo. El responsable añadió que los bomberos tuvieron que penetrar por el techo para evacuar a los niños, cercados por las llamas, porque las escaleras que llevaban a la guardería situadas en la primera planta del centro comercial se habían derrumbando.
El ministro de Salud, Jaled al Qahtani, anunció que 17 personas resultaron heridas, en su mayoría bomberos.
A pesar de la rapidez de los equipos de rescate, los comentaristas se interrogaban hoy sobre los posibles incumplimientos de las reglas de seguridad, que explicarían el importante número de víctimas, denuncia el diario Al-Raya.
“Algunos dirán que es el destino, pero tales negligencias alcanzan el nivel de homicidio voluntario”, añade la publicación.
El testimonio de un periodista neozelandés, Tarek Bazley, mostró la falta de preparación del personal ante esta situación de emergencia. “Había una falta total de planificación y de coordinación en la evacuación de personas presentes”, contó en Radio New Zealand.
“Primero oí una lejana alarma de incendio, que sinceramente recordaba al timbre de una puerta”, dijo. "Después de un cuarto de hora, pregunté al personal de la zona de juegos, donde me encontraba con mis hijos, si debíamos preocuparnos por algo. Me respondió 'no, espere, en general se trata de una falsa alarma'", añadió Bazley.
“Diez minutos más tarde, otra persona, un visitante, atravesó la zona de juegos infantiles gritando 'todo el mundo fuera, hay que salir, la mitad del centro comercial está en llamas”.
Con una superficie de 125.000 m2, el Villaggio Mall, abierto en 2006, cuenta con tiendas, restaurantes y salas de cine, y está atravesado por canales en los que se puede navegar en góndola.
Gracias a sus importantes reservas de petróleo y de gas natural, Catar es uno de los países más ricos del mundo y ocupa el segundo lugar mundial detrás de Liechtenstein en volumen de ingresos por habitantes.