Se trata de la primera visita de un canciller israelí a Argentina, donde reside la mayor comunidad judía de América Latina, que fue blanco de ataques contra la embajada de Israel, el 17 de marzo de 1992, que provocó 22 muertes, y la Asociación Mutual Israelita Argentina (Amia) el 18 de julio de 1994, con 85 muertos.
El objetivo del viaje del funcionario ultraderechista a la región es contrarrestar “la creciente actividad de Irán en América del Sur”, precisó la Cancillería israelí en Jerusalén al anunciar la gira.
Sin embargo, el gobierno de la presidenta Cristina Kirchner no oculta sus críticas a las autoridades de Teherán por no colaborar en la captura de altos funcionarios de ese país acusados por la justicia argentina de estar involucrados en el atentado a la Amia.
“Argentina fue el único país que se pronunció en contra de Irán ante (la Asamblea General de) Naciones Unidas”, recordó el canciller Jorge Taiana el martes en declaraciones a la prensa, al ser consultado sobre la visita de Lieberman y la presencia iraní.
La justicia argentina pidió varias capturas de iraníes, entre ellas la del presidente de ese país en el momento del ataque, Alí Akbar Rafsanjani, el exministro de Seguridad Alí Fallahijan y el excanciller Alí Velayati.
Durante la visita, bajo estrictas medidas de seguridad, Lieberman mantendrá reuniones con Taiana, el jefe del Gabinete Aníbal Fernández y el alcalde de Buenos Aires, Mauricio Macri.
Lieberman también visitará la reconstruida sede de la Amia, donde tomará contacto con familiares de las víctimas y dará inicio a las deliberaciones del Primer Encuentro Internacional de Uniones Industriales “Argentina-Israel: Economías en acción”.