
El Cairo. EFE. El presidente de la Junta Militar de Mauritania, el general Mohamed Uld Abdelaziz, justificó ayer el levantamiento militar del pasado miércoles al acusar al depuesto presidente, Sidi Uld Cheij Abdalahi, de corrupción y de “apropiarse de todos los poderes”.
“Él nos llevó a un callejón sin salida. No quedaba otra opción que librarnos de este presidente corrupto”, dijo el jefe del autoproclamado Alto Consejo de Estado a la cadena qatarí Al Yazira.
“Tenemos pruebas, incluso de su puño y letra, de que se han pagado $2 millones a algunos diputados para que regresen a su partido, del que se habían retirado”, dijo Abdelaziz en una entrevista que tuvo lugar en el Palacio Presidencial en la capital, Nuakchot.
“La situación económica, social y de la seguridad habían ido a peor; los sobornos se habían generalizado en todas las instituciones, lo que no nos dejó otra elección que deponer a este presidente, que se había desviado de la democracia real”, señaló Abdelaziz para justificar el golpe contra un mandatario elegido en las urnas.
El Alto Consejo de Estado aprobó el lunes un decreto constitucional por el que reafirma su poder para gobernar provisionalmente el país hasta la celebración de elecciones generales.
El texto señala que “por intermediación del Alto Consejo de Estado, las Fuerzas Armadas y de seguridad ejercen los poderes necesarios para la reorganización y la conducción de los asuntos del Estado durante el tiempo necesario hasta la organización de elecciones presidenciales”, aunque no se mencionó fecha.