Nada más llegar a Roma, Gadafi afirmó que accedió a viajar a Italia porque este país “ha pedido perdón” por la ocupación de Libia entre 1912 y 1943 y “ha roto definitivamente los lazos con el colonialismo y el fascismo”.
A pesar de su discurso conciliador, Gadafi dejó varios gestos a su llegada que suscitaron las protestas de la oposición italiana, como la fotografía en blanco y negro que llevaba en el pecho del héroe de la resistencia anticolonialista Omar al-Mukhtar, conocido como el León del desierto y condenado a muerte en 1931 por orden de Mussolini.
El primer ministro italiano, Silvio Berlusconi, afirmó que, con la visita de Gadafi, se cierra “un doloroso capítulo de las relaciones” entre Italia y Libia.
Gadafi aseguró que su país no mira “el valor material de las indemnizaciones porque para lo perpetrado por Italia durante su ocupación” no hay compensación.
En agosto del 2008, ambos países firmaron un acuerdo por el que Italia indemnizaráa Libia con 5.000 millones de dólares. Este dinero se entregará en sumas de $200 millones anuales, durante 25 años.
Diferentes organizaciones estudiantiles ya anunciaron protestas contra un acuerdo firmado entre él y Berlusconi que prevé la repatriación de los inmigrantes que provengan de las costas libias.
En virtud de ese acuerdo firmado hace 10 meses, ya Italia ha devuelto a cerca de 600 personas que han llegado a sus costas.