
Madrid. Las autoridades libanesas informaron este viernes de la muerte de más de 4.320 personas y de más de 12.200 heridos como consecuencia de los ataques de Israel desde el 2 de marzo, fecha en la que comenzaron los enfrentamientos entre las fuerzas israelíes y la milicia chií Hezbolá, tres días después de la guerra con Irán.
El Ministerio de Salud de Líbano cifró en 4.321 los fallecidos y en 12.207 los heridos en todo el país, especialmente en el sur, donde Israel continúa bombardeando de manera incesante e invadiendo parcialmente el territorio con el argumento de establecer una “zona de seguridad” para sus comunidades del norte.
Por su parte, el Gobierno libanés denunció que buena parte de estos bombardeos tienen un carácter indiscriminado e incluso que Israel dirigió deliberadamente algunos ataques contra civiles y militares.
Además, indicó que las mujeres representan el 14 % de las víctimas mortales y los hombres el 86 %.
La insistencia de Israel en mantener su campaña militar en el sur de Líbano generó fricciones en los últimos contactos entre Washington y Teherán, que denuncia que estos ataques violan el acuerdo de entendimiento que ambas partes firmaron para poner fin a la guerra.
El malestar del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, con el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, también salió a la luz.
Trump le reprochó, fiel a su estilo, que continúe con su campaña para tomar el control de estos territorios del sur de Líbano.
