Pese al reciente descubrimiento de los mecanismos que pueden convertir a una célula normal en cancerosa, todavía faltan muchos años antes de que el hallazgo lleve a la producción de una cura del cáncer.
Moshe Yaniv, investigador de cáncer del Instituto Pasteur, de Francia, aseveró que el hallazgo es un "hito histórico". "Pero no debemos darle a la gente la impresión de que vamos a curar la enfermedad el próximo año", añade.
El jueves, la revista científica Nature publicó un artículo del investigador Robert Weinberg, del Instituto de Investigación Biomédica Whitehead, dependencia del Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT), según el cual logró descifrar los mecanismos que convierten en cancerosa a una célula humana.
Consultados sobre el hallazgo, algunos doctores costarricenses externaron su esperanza en que esto permita hacer más eficaz la lucha contra la enfermedad (nota aparte).
Caja negra
Para Weinberg la biología de una célula humana cancerosa es aún una caja negra: "Hemos arañado la envoltura, pero aún su contenido es un misterio."
Weinberg y su equipo consiguieron convertir en cancerosa una célula normal. En una primera etapa lograron que esta produjera la enzima telomerasa (común en los tumores) y luego le añadieron dos oncógenos (genes que causan cáncer), y las células se volvieron cancerosas.
Al tener claros los cambios genéticos desde el punto de vista celular que produjeron la enfermedad, los científicos pueden comenzar a remover o agregar ciertos genes en los tumores para ver qué cambios operan, aseguró Bill Hahn, oncólogo del MIT.
Las células cancerosas producidas artificialmente por Weinberg no eran metastásicas (del tipo que se expande a otros órganos), por lo que el científico de Whitehead promete más investigaciones para descubrir qué hace que un cáncer pueda expandirse por todo el organismo.
Para Hahn quedan muchas interrogantes. Si bien se reveló que la telomerasa está ligada con los cánceres, todavía es un misterio el por qué una célula humana comienza, por sí sola, a producir esta enzima.
Los investigadores esperan que, descifrando los errores genéticos que producen el cáncer, se puedan crear medicamentos que los prevengan y ahorrarles a los pacientes los efectos de la quimioterapia, que ataca tanto a células cancerosas como a sanas.