Terre Haute (Indiana). Esta es la descripción de las últimas horas de Timothy McVeigh, autor del atentado de Oklahoma, tal como han sido programadas por la Oficina Federal de Prisiones de Terre Haute (Indiana), antes de su ejecución, prevista para hoy.
El domingo por la mañana McVeigh fue transferido a una celda minúscula de confort espartiano y sin ventanas, donde puede redactar cartas, telefonear y recibir ciertas visitas, como familiares y abogados.
A partir de las 7 p. m. toda conversación telefónica fue intervenida. Su único contacto con el mundo exterior será a través de uno de sus abogados, Nathan Chambers, uno de los testigos de la ejecución.
A las 11 p. m. la Oficina Federal de Prisiones (BOP) informaría a la prensa del desarrollo de la noche y las actividades del condenado.
Su última cena (aún se desconoce en qué consistirá) será servida a medianoche.
Estuvo a cargo de un restaurante de Terra Haute, según la oficina, que aclaró que no podrá costar más de $20. Pero McVeigh no podrá tomar alcohol este día.
Dos horas antes de la ejecución, sus últimos visitantes, especialmente sus abogados, deberán abandonar la habitación.
A las 6:30 a. m. McVeigh se cambiará de ropa. Dejará el uniforme de la prisión, se descalzará y se pondrá un pantalón y camiseta de algodón.
Esposado y encadenado, será escoltado hasta la cámara de ejecución, donde será acostado en una camilla especial, con los brazos en cruz.
Las cortinas de la sala se abrirán para que los testigos puedan mirar a los ojos de McVeigh. El reo podrá, si lo desea, pronunciar sus últimas palabras antes de que un funcionario de la penitenciaría le lea la sentencia. Recibirá una inyección intravenosa en el brazo derecho.
A las 7 a. m. le inyectarán tres productos "en cantidades suficientes" según el reglamento de prisiones, "para provocar la muerte": pentotato de sodio (desmayo), bromuro de pancuronio (bloqueo de la respiración) y cloruro de potasio (paro cardíaco).
Entre diez y quince minutos más tarde, un médico forense constatará la muerte del terrorista, maldecido por la mayoría de los estadounidenses.