Evans, quien se retiró tras los Olímpicos de 1996 en Atlanta, ganó una serie de los 400 m estilo libre del Grand Prix en Austin, con tiempo de 4 minutos, 17 segundos y 27 centésimas, muy por debajo del mínimo establecido por la Federación estadounidense (4:19.39), y se clasificó para la final B de la distancia, que se realizaá en la noche de este viernes.
"Estaba muy nerviosa", dijo Evans. "Estaba habituada a ver a los nadadores desde las gradas y ahora estoy aquí en la piscina con todos estos jóvenes que veo como mse han desarrollado a lo largo de los años. Eso me trae muchos recuerdos".
La californiana informó que su boleto en los 400 libres fue un "bono", puesto que tiene mayores esperanzas en los 800 m libres, un evento en que todavía tiene el récord nacional y se nadará el domingo en la capital de Texas.
"Los 400 eran una preparación para los 800", dijo su veterano entrenador Mark Schubert.
Evans, que había firmado el récord mundial en los 400 libres a la edad de 17 años, ganó tres títulos olímpicos en Seúl en 1988 (400 medley, 400 y 800 m libres) y otro en Barcelona-1992 (800 m). Por una década larga dominó la natación y sus récords mundiales permanecieron imbatibles por largo tiempo: 18 años para los 400 m libre y 19 años para los 800.
Las clasificaciones estadounidenses para Londres-2012 tendrán lugar en junio en Omaha, Nebraska.