La ONU acusa a Israel de ‘posible limpieza étnica’ por desplazamiento forzoso de 33.000 refugiados en Cisjordania
El 23 de febrero de 2025, Israel anunció que el ejército había desalojado a los habitantes de tres campos de refugiados de Cisjordania
Soldados del ejército israelí realizan una operación militar en el campamento de refugiados palestinos de Askar, al este de Nablus, en la Cisjordania ocupada por Israel, el 4 de septiembre de 2026. JAAFAR ASHTIYEH
Soldados del ejército israelí realizan una operación militar en el campamento de refugiados palestinos de Askar, al este de Nablus, en la Cisjordania ocupada por Israel, el 4 de septiembre de 2026. Soldados del ejército israelí realizan una operación militar en el campamento de refugiados palestinos de Askar, al este de Nablus, en la Cisjordania ocupada por Israel, el 4 de septiembre de 2026. (JAAFAR ASHTIYEH/AFP)
Ginebra, Suiza. El Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos acusó este viernes a Israel de haber desplazado a la fuerza a más de 33.000 palestinos de tres campos en Cisjordania en 2025 y lo considera un posible crimen de lesa humanidad y limpieza étnica.
Israel lo negó. Sus representantes en Ginebra acusaron en X al Alto Comisionado de “dejar de lado la imparcialidad, la independencia y la neutralidad para convertirse en el epicentro de un abominable activismo”.
En un nuevo informe, el Alto Comisionado concluye que las fuerzas de seguridad israelíes desplazaron por la fuerza a toda la población palestina de tres campos de refugiados en Cisjordania ocupada entre enero y febrero de 2025 y continúan impidiendo que vuelvan.
Cita los campos de Yenín, Tulkarem y Nur Shams.
“El desplazamiento a gran escala, prolongado y sistemático (...) plantea graves preocupaciones sobre la comisión del crimen de lesa humanidad de traslado forzado”, añade.
“El recurso a ataques aéreos, buldóceres blindados y detonaciones controladas para hacer inhabitables campos enteros, forzar a sus habitantes a desplazarse e impedir su regreso, en ausencia de una necesidad militar imperiosa, no está autorizado por el derecho internacional, parece constituir una forma de castigo colectivo y plantea preocupaciones sobre una posible limpieza étnica”, insiste.
El 23 de febrero de 2025, Israel anunció que el ejército había desalojado a los habitantes de tres campos de refugiados de Cisjordania, un territorio ocupado desde 1967, y que tenían la orden de impedir su regreso.
Familiares del palestino Khalil Rasem Khalil Shahada, de 16 años, lloran durante su funeral y el de Omar Mohammad Naji al-Nassan, de 19 años, en la aldea de Al-Mughayyir, al este de Ramala, en la Cisjordania ocupada por Israel. Familiares del palestino Khalil Rasem Khalil Shahada, de 16 años, lloran durante su funeral y el de Omar Mohammad Naji al-Nassan, de 19 años, en la aldea de Al-Mughayyir, al este de Ramala, en la Cisjordania ocupada por Israel. (ZAIN JAAFAR/AFP)
Bautizada “Muro de Hierro”, esta operación fue lanzada el 21 de enero, 48 horas después de que entrara en vigor un frágil alto el fuego en la Franja de Gaza.
Estos tres campos forman parte de los 19 de Cisjordania y están administrados por la agencia de la ONU para los refugiados palestinos (UNRWA), según el Alto Comisionado.
La manera en que se llevó a cabo la operación sugiere que “tenía como objetivo expulsar al mayor número posible de palestinos y hacer espacio para más colonias israelíes ilegales”, declaró el Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Volker Türk, citado en el comunicado.