Superada la amenaza del proceso legal de destitución, el presidente Boris Yeltsin preparó en las últimas horas el segundo asalto de su pulso con la Duma para conseguir la ratificación de Serguei Stepashin como nuevo jefe del Gobierno.
La del sábado fue una jornada de mucha tensión para el jefe del Kremlin, que siguió la votación parlamentaria sobre su "impeachment" desde su residencia campestre de Rus y que al final pudo celebrar aliviado el día de su onomástico.
El fracaso de la oposición para reunir los votos necesarios que pusieran en marcha un enrevesado proceso legal, fue un alivio para el presidente tras las críticas que recibió por destituir tres días antes a Yevgueni Primakov como primer ministro.
Ninguno de los cinco cargos criminales presentados, entre los que figuraban los de alta traición y genocidio, fue ratificado por el mínimo de dos tercios (300 de 450 diputados) de la cámara exigidos por el artículo 93 de la Constitución.
Sólo el procesamiento por el desencadenamiento de la guerra de Chechenia, que costó la vida de 100.000 personas entre 1994 y 1996, estuvo cerca de esa barrera y cosechó 283 votos.
Crisis superada
"La complejísima crisis política que podía haber estallado hoy ha quedado superada", dijo Serguéi Stepashin, primer ministro en funciones, en su primera reacción tras conocer los resultados.
Stepashin habló de "un triunfo de la razón" y subrayó que se disponía a mantener intensas consultas para la formación del nuevo Ejecutivo, sobre cuyas características dio una primera pista el viernes: "Un Gobierno tecnócrata para un periodo de transición".
El núcleo del Ejecutivo en funciones "se mantendrá y no habrá ninguna purga", añadió este general con fama de "halcón" y buenos contactos en el Ejército y las fuerzas de seguridad del Estado, que ha sido viceprimer ministro y ministro del Interior.
Fuentes parlamentarias citadas por las agencias Itar-Tass e Interfax informaron de que si Stepashin es ratificado por la Duma (para lo que es necesario una mayoría simple) nombrará a Alexander Zhukov primer viceprimer ministro para Asuntos Económicos.
Zhukov, un economista de 42 años doctorado por la universidad estadounidense de Harvard y de la cuerda de los denominados "jóvenes reformistas", es el presidente del comité de Presupuestos de la cámara baja.
Su trayectoria política contrasta con la del anterior "zar" de la economía rusa, Yuri Masliukov, un comunista que nunca fue del agrado del círculo más cercano al presidente Yeltsin.
Masliukov manejó bien las negociaciones con el Fondo Monetario Internacional (FMI) y con el Banco Mundial (BM); además, consiguió un acuerdo para reabrir la línea de créditos, pero no concretó los pasos cualitativos en la reforma económica que esperaba el Kremlin.