
Seúl. EFE. Con menos de 30 años, Kim Jong-un, el enigmático hijo menor del presidente norcoreano Kim Jong-il, fallecido el sábado, accede a lo más alto de la única dinastía comunista del mundo, sin que se sepa gran cosa sobre su personalidad ni sus intenciones.
El hijo menor de Kim Jong-il y nieto del “eterno presidente” y fundador de Corea del Norte, Kim Il-sung, parece llamado a encarnar la tercera generación que lidere un país que continúa fiel a un sistema totalitario comunista desde el ocaso de la Segunda Guerra Mundial.
El joven, cuya cara era desconocida hasta hace poco más de un año, comenzó a cobrar un mayor protagonismo en la política nacional después de que su padre sufriera una apoplejía en el 2008, hecho que aceleró el proceso de elección de un sucesor que pudiera dar continuidad al sistema comunista norcoreano.
Fruto del matrimonio de Kim Jong-il con su tercera mujer, una exbailarina que falleció de cáncer en el 2004, el joven Kim Jong-un vivió en su adolescencia en colegios de Berna (Suiza), escudado tras un pseudónimo.
Se cree que tras su etapa en Suiza regresó hacia el año 2000 a Corea del Norte, donde se graduó, en el 2007, en la Universidad Militar Kim Il-sung.
Su designación en setiembre del 2010 como vicepresidente de la Comisión Militar Central del Partido de los Trabajadores y las apariciones públicas al lado de su padre en actos oficiales en los últimos meses, lo consolidaron por delante en la línea de sucesión con respecto al primogénito del líder, Kim Jong-nam.
El primogénito, de unos 40 años, cayó en desgracia después de ser descubierto cuando intentaba entrar a Japón con pasaporte falso para visitar el parque de atracciones de Disneylandia en Tokio.
El segundo en la línea sucesoria, Kim Jong-chul, que se cree tiene una edad similar a Kim Jong-un, fue considerado por su padre, según algunos testimonios, demasiado afeminado para liderar el país.
Los medios surcoreanos han descrito a Kim Jong-un como un joven muy parecido a su padre tanto físicamente, con sus 1,68 metros y 87 kilos, como en su personalidad, lo que lo habría convertido, a los ojos del dictador, en la persona idónea para sucederlo.
Desde el 2009, los medios surcoreanos apuntaban a la posibilidad de que hubiese sido designado sucesor por su padre, algo que habría sido notificado a las misiones diplomáticas del país comunista para ir recibiendo el apoyo a su futuro nombramiento.
Según las fuentes, Kim Jong-un estaría casado desde 2010 con una joven estudiante norcoreana de unos 20 años y habría tenido una hija con ella en ese año.
Aunque de su vida apenas se tienen detalles, se cree que habla inglés, alemán y francés, y es amante del baloncesto y las películas de acción.
Kim Jong-un deberá gestionar una economía empobrecida y el aislamiento cada vez mayor de un país que ha basado su gobierno en el culto a la personalidad.