El 20 de mayo, un tribunal militar lo declaró culpable de haber incitado a lanzar piedras contra el Ejército israelí y este martes lo condenó a 30 meses de prisión, de los cuales ya ha cumplido 13 en detención proventiva.
El caso de Bassem Tamini, uno de los líderes de la “resistencia popular” palestina en Cisjordania, llamó la atención de la comunidad internacional, en particular de la Unión Europea (UE), que en 2011 lo declaró “defensor de los derechos humanos”, lo cual significaba un reconocimiento del carácter pacífico de su acción.
Desde hace dos años, Tamini es el organizador de las “manifestaciones pacíficas” de los habitantes de la localidad de Nabi Saleh contra la extensión progresiva de una colonia israelí vecina hacia sus tierras.
Prácticamente la totalidad de las manifestaciones en los territorios palestinos son consideradas ilegales por la ley militar israelí, que establece que toda reunión de más de diez personas debe ser autorizada, algo que las organizaciones de defensa de los derechos del hombre denuncian como contrario al derecho internacional.