
Rangún. AFP. La junta militar de Birmania acabó entreabriendo la puerta ayer a la masiva ayuda internacional, en especial la de Estados Unidos, destinada al alivio de más de un millón de damnificados del devastador ciclón Nargis .
La televisión oficial birmana aseguró ayer que el país aceptará la ayuda de urgencia de Estados Unidos, anuncio confirmado y saludado por la Casa Blanca.
Por su parte, la Cruz Roja informó de que su ayuda a las zonas afectadas por el ciclón se realizaban “con éxito” pese a las dificultades burocráticas y de logística del país.
Un avión de la Cruz Roja aterrizó el jueves en Rangún con cinco toneladas de equipos de urgencia.
Un segundo cargamento tendría que llegar hoy a ese país.
El Programa Mundial de Alimentos (PMA), de la ONU, anunció ayer que reiniciará sus vuelos con ayuda a partir de hoy luego que horas antes los suspendió a causa de las condiciones “inaceptables” impuestas por la junta militar.
El director del PMA para Asia, Tony Banbury, dijo que supervisarán la distribución de $115 millones pues los militares birmanos pretenden manejar ellos solos la ayuda material y el dinero prometidos por la comunidad internacional.