
El juez a cargo del proceso contra el derrocado presidente venezolano Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores,descartó desestimar el caso, según informaron medios de comunicación como El Tiempo de Colombia.
El juez a cargo es Alvin Hellerstein, de 92 años, y presidió la segunda audiencia contra Maduro y Flores, quienes están acusados por la Justicia estadounidense de cargos relacionados con narcotráfico y corrupción.
Según relatos de agencias de noticias como Efe, Maduro entró hoy a la sala del tribunal con una sonrisa y dando los buenos días a su equipo legal.
Los abogados afirmaron que Flores tuvo un quebranto de salud y que tiene pendiente el resultado de un ecocardiograma.
La defensa de Flores y Maduro, capturados en Caracas el 3 de enero por tropas estadounidenses, pidió en febrero desestimar el caso después de que la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) le negara a los acusados la licencia para pagar su defensa con fondos del gobierno de Venezuela.
Al estar sujetos a sanciones, no pueden acceder a sus fondos privados, de manera que requieren asistencia para costear sus procesos legales.
El fiscal adjunto de Estados Unidos, Kyle Wirshba, argumentó ante el juez que el gobierno estadounidense está en su derecho de “utilizar sanciones para influir en la política exterior o la seguridad nacional”.
Wirshba también aseguró que los acusados están “saqueando la riqueza de Venezuela” y que “permitirles acceder a esos fondos socavaría las sanciones” impuestas por Estados Unidos.
Hellerstein respondió que, dado que Maduro y Flores están detenidos, “no representan ninguna amenaza para la seguridad nacional”, y recalcó que “las cosas han cambiado en Venezuela”.
Desde la captura de Maduro y su posterior traslado a Nueva York, el Gobierno del presidente Donald Trump y de la presidenta interina venezolana, Delcy Rodríguez, han acercado posiciones.
Maduro está acusado de tres cargos de conspiración para cometer narcoterrorismo, importar cocaína a los Estados Unidos y armamento no permitido; y un delito de posesión de esas armas. Flores está acusada de cuatro cargos relacionados.
En su primera comparecencia, Maduro se declaró “no culpable” y se definió como un “prisionero de guerra”.