Santiago, Reuters y AP. Un juez otorgó ayer la libertad provisional, con consulta a una corte, al hijo menor del exdictador chileno Augusto Pinochet, Marco Antonio, detenido y procesado en el marco de una investigación contra el militar por millonarias cuentas en el extranjero.
La decisión de conceder la libertad a Marco Antonio Pinochet, previo pago de una fianza de $2.730, se produjo dos días después de que la Corte Suprema decidió mantener un proceso contra él y su madre, Lucía Hiriart, como cómplices de delitos tributarios por los fondos secretos descubiertos.
El juez Sergio Muñoz, a cargo de la investigación, asegura que el militar de 89 años tenía casi $27 millones en cuentas secretas en el exterior y que sus familiares procesados utilizaron nombres y firmas falsas para mover y esconder esos mismos fondos.
La resolución en favor de Marco Antonio, que estaba arrestado en una exclusiva cárcel hace 16 días y que el viernes cumplió 48 años, sería revisada por una sala de la Corte de Apelaciones el fin de semana.
Pese a las diligencias contra el círculo allegado a Pinochet, el magistrado no ha podido procesar al militar, quien goza de inmunidad como exgobernante tras mantenerse en el poder entre 1973 y 1990.
Un anterior fallo del tribunal denegó el beneficio de libertad al hijo menor de Pinochet, por considerarlo un peligro para la sociedad.
Abogados de derechos humanos creen que debería mantenerse el arresto de Marco Antonio, basado en el anterior dictamen de la Corte de Apelaciones.
Lavado. Por su parte, el senador estadounidense Norm Colman aseguró que el exdictador chileno utilizó los bancos estadounidenses para lavado de dinero.
"Es una conclusión válida que Pinochet usó los bancos de Estados Unidos para lavar dinero", afirmó Coleman, quien integró la comisión del Senado estadounidense que investigó las operaciones bancarias ilícitas del exdictador.
Agregó que "está claro, y en la evidencia de la investigación, que en las cantidades sustanciales que ingresaron no había una fuente justificable".
Pinochet, de 89 años, enfrenta también otras causas por violaciones a los derechos humanos.
El senador Coleman se encuentra de visita en Chile y se reunió con el canciller Ignacio Walker.