
Ciudad del Vaticano. AP. El papa Juan Pablo II se flagelaba con un cinturón, incluso durante sus retiros, y dormía en el piso como acto de penitencia para acercarse a la perfección cristiana, conforme un nuevo libro que pretende impulsar la santificación del Pontífice.
Pese a que son antiguos los rumores de que el pontífice polaco, Karol Wojtyla, se sometía a castigo físico por su propia deseo; el libro lo confirma por primera vez y concluye que lo hacía en un acto de fe.
El libro Por qué él es un santo incluye discursos y documentos inéditos escritos por Juan Pablo II, entre ellos un memorando que firmó en 1989 y en el que anunciaba que renunciaría si quedaba incapacitado por un padecimiento grave.
El texto también revela que cuando Juan Pablo II era trasladado en ambulancia a un hospital tras el atentado contra su vida, perdonó al turco Alí Agca, que intentó asesinarlo a tiros el 13 de mayo de 1981 en la Plaza de San Pedro.
El libro, presentado ayer, lo escribió monseñor Slawomir Oder, principal prelado polaco que impulsa el proceso de canonización de Juan Pablo II.
El texto se basa en las versiones de 114 testigos y en documentos sobre la vida del Papa que fueron reunidos por Oder para apoyar la canonización del religioso.
En conferencia de prensa, Oder dijo ayer que Juan Pablo II practicaba la autoflagelación, como hacen algunos creyentes, para recordar el sufrimiento de Jesús en la cruz.
Se trata de un instrumento para la perfección cristiana, expresó Oder al ser consultado de por qué esa práctica debe ser condonada ante la enseñanza católica de que el cuerpo humano es un don de Dios.
En el libro, Oder escribió que, con frecuencia, Juan Pablo II no ingería alimento, en especial durante la Cuaresma.
También dormía frecuentemente en el piso y desarreglaba la cama en la mañana para que su acto de penitencia no llamara la atención. Sin embargo, las penitencias no se limitaban solamente a esto.
Según algunos miembros de su comitiva más cercana en Polonia y en El Vaticano, Juan Pablo II se flagelaba, agrega el texto.
De acuerdo con el libro, en el armario del Papa, en medio de todas las vestiduras y colgado había un cinturón que utilizaba para flagelarse y que siempre traía a Castel Gandolfo, el retiro veraniego de Juan Pablo II.
El papa Benedicto XVI dio vía rápida a la canonización porque hizo a un lado la costumbre de esperar cinco años tras la muerte de un pontífice para el inicio del proceso.
Semanas después de que falleciera Juan Pablo II, el 2 de abril de 2005, Benedicto XVI autorizó que se pusiera en marcha la futura canonización de su antecesor.