
Tokio. DPA Japón puso en libertad provisional hoy al capitán de un barco pesquero chino detenido a principios de mes por embestir intencionalmente, según Tokio, buques de la guardia costera nipona en aguas próximas a un grupo de islas disputadas por los dos países, informó la agencia de noticias nipona Kyodo.
Según la agencia, la fiscalía de la ciudad de Naha, en el sur de Japón, decidió la puesta en libertad del capitán chino atendiendo a las consecuencias que el caso acarrearía para las relaciones entre los dos países.
Además, según el fiscal de Naha, el capitán había actuado “de forma espontánea” y no existen indicios de que hubiese planeado la colisión con los buques japonés, el 7 de septiembre. La fiscalía aún no decidió si levantará acusación contra el chino.
China exigió reiteradas veces a Japón la puesta en libertad “inmediata e incondicional” del capitán. Hoy reaccionó a la liberación reafirmando su postura: “Repito que los llamados procedimientos judiciales de Japón contra el capitán chino son ilegales e inválidos”, dijo en un comunicado la portavoz del Ministerio de Exteriores, Jiang Yu.
Jiang adelantó que Pekín enviará un avión a Japón para recoger al capitán y llevarlo de regreso a China.
El incidente, que causó un grave deterioro en las relaciones diplomáticas entre China y Japón, se produjo cerca de un grupo de islas conocido como Senkaku en Japón, Diaoyu en China y Tiaoyutai en Taiwan, cuya soberanía es objeto de disputa entre los tres países. Las aguas próximas a las islas albergan importantes yacimientos de petróleo.