
Las fuerzas de seguridad italianas están en alerta máxima ante el temor a atentados, tras las reiteradas amenazas de un grupo que dice estar vinculado a la red al-Qaeda.
Las denominadas Brigadas de Abu Hafs al-Masri, que se atribuyeron los atentados del 11-M en Madrid y los de la semana pasada en Estambul, difundieron en las últimas semanas varios comunicados en Internet en los que exigían a Italia la retirada de sus tropas de Iraq antes de un plazo que se cumplió ayer.
En su último mensaje, dado a conocer ayer a través de la Internet, aseguran que han ordenado a sus militantes atacar “todos los objetivos en Italia” dado que el gobierno ha ignorado las precedentes peticiones sobre la retirada de Iraq.
Berlusconi en la mira
El texto, escrito en árabe clásico, dijo que Berlusconi, es un objetivo prioritario.
Aunque autoridades y expertos han cuestionado la capacidad real de este grupo y la veracidad de su relación con al-Qaeda, han insistido en que ninguna de las amenazas terroristas debe ser subestimada.
“No excluimos el riesgo de que grupos terroristas dormidos o parcialmente activos, e incluso individuos en solitario, puedan movilizarse de improviso y atacar directamente el territorio nacional, incluso sin órdenes directas del exterior”, dijo el ministro del Interior, Giuseppe Pisanu.
En todo el país las medidas de seguridad están en niveles máximos, con estrecha vigilancia sobre posibles objetivos como estaciones, aeropuertos, museos y embajadas.
En los aeropuertos romanos de Fiumicino y Ciampino los controles se han reforzado con centenares de agentes.