
Roma. AP. La Policía italiana, respaldada por helicópteros, detuvo ayer a un centenar de presuntos mafiosos y frustró un plan para reconstruir la mafia siciliana con una nueva comisión gestora que establecería la estrategia a seguir.
Los carabineros (Policía paramilitar) dijeron en Palermo que la operación en la capital y otras ciudades sicilianas fue una de las mayores en los últimos años y dio a los investigadores una visión de los nuevos mandos de la mafia.
Además, evitó posibles derramamientos de sangre en la lucha de los hampones por controlar la comisión gestora.
En la redada participaron 1.200 policías y helicópteros.
Los agentes se centraron en los jefes de las familias delictivas locales y otros de menor rango empeñados en crear la comisión, encargada de adoptar la decisiones importantes de la Cosa Nostra, como posibles ataques, dijo la Policía.
Salvatore Toto Riina, el jefe de todos los jefes, encabezó la comisión, llamada la cupola , hasta su detención en 1993.
La comisión mafiosa decidió adoptar una estrategia de ataques contra el Estado que culminó con el asesinato de los fiscales Giovanni Falcone y Paolo Borsellino en 1992.
La jerarquía de la mafia ha intentado superar las desavenencias en sus filas desde que el sucesor de Riina, Bernardo Provenzano, fuera detenido en abril del 2006 y sus dos lugartenientes dos meses después.
“Si esa operación (...) puso a la Cosa Nostra de rodillas, esta impidió que volviera a levantarse”, dijo el fiscal Pietro Grasso, que dirige la lucha contra las organizaciones mafiosas a nivel nacional.