En materia de desarrollo social, señala que la mayor preocupación la constituyen los 22 millones de pobres, que representan el 60 por ciento de la población, y de los cuales 15 millones viven en pobreza extrema.
En materia ambiental, el istmo enfrenta varios problemas: se deforestan 45 hectáreas por hora; actualmente solo el 35 por ciento del territorio del istmo tiene cobertura forestal y hay un deficiente manejo de desechos sólidos, entre otros. A esos y otros problemas se une la vulnerabilidad de la región frente a los fenómenos naturales, como los huracanes.
Para enfrentar todos estos males, los siete países (Belice, Guatemala, Honduras, El Salvador, Nicaragua, Costa Rica y Panamá) crearon instituciones, promulgaron leyes y suscribieron las más importantes convenciones internacionales. En total, 16 convenciones y protocolos en los últimos diez años.
¿Dónde se reflejan, en la realidad, todos esos logros? El ministro de Ambiente de Costa Rica, Carlos Manuel Rodríguez, indicó a La Nación que, ciertamente, el esfuerzo político no ha cambiado la tendencia hacia el deterioro ambiental en la región. Sin embargo, se han creado las bases operativas para avanzar en la dirección correcta.
"El desafío que enfrentamos ahora es generar el impacto positivo de los esfuerzos hechos en 10 años. Centroamérica tiene un dilema ambiental serio, y no saldrá de sus problemas si no cambia su esquema de producción, sus hábitos en muchos sentidos", dijo el Ministro.