Cisjordania . Tropas israelíes, apoyadas por vehículos blindados, irrumpieron ayer en la madrugada en la ciudad cisjordana de Naplusa, se enfrentaron a tiros con palestinos, arrestaron a 50, mataron a cinco y por lo menos seis casas fueron destruidas.
Los soldados israelíes fueron casa por casa en la Casbah, o Ciudad Vieja, destruyendo paredes interiores para pasar de una casa a otra sin ser vistos por palestinos armados desde afuera, y detuvieron a por lo menos 50 sospechosos, dijeron testigos.
En tres localidades de Cisjordania, el ejército demolió seis casas, tres de ellas pertenecientes a familiares de militantes palestinos.
Funcionarios de seguridad israelíes creen que las bombas usadas en diferentes ataques fueron producidas en un laboratorio de explosivos oculto en la zona de callejones en la Casbah de Naplusa, dijo la prensa israelí.
Por su parte, el presidente de la Autoridad Palestina, Yaser Arafat, condenó las demoliciones, que dejaron decenas de desamparados, calificándolas de un crimen contra la humanidad.
Ayer mismo, pero más temprano, llegaron a Nueva York los cadáveres de cinco estadounidenses víctimas del ataque del miércoles en la Universidad Hebrea, en que murieron siete personas y más de 80 sufrieron lesiones.
Incursión
Las tropas israelíes penetraron ayer en la Ciudad Vieja, en Naplusa, luego de la entrada de unos 150 vehículos blindados de transporte de personal. Cinco palestinos murieron en diferentes tiroteos, de acuerdo con lo que dijeron testigos.
Los 50 hombres arrestados fueron custodiados en un almacén vacío, esposados y con los ojos cubiertos, antes de que el ejército se los llevara en autobuses.
El ejército informó de que encontró y voló dos laboratorios en los cuales se fabricaban explosivos.
El vocero del Gobierno israelí, Dore Gold, manifestó que tras la serie de ataques terroristas de los últimos diez u ocho días, "lo que hemos podido discernir es que su núcleo está en Naplusa".
Agregó que Naplusa ha reemplazado a Jenín como la principal fábrica de bombardeos suicidas en contra de Israel.
Reacciones palestinas
El líder palestino, Yaser Arafat, dijo que la operación israelí fue una nueva masacre.
Agregó: "Estoy solicitando una rápida intervención internacional de Naciones Unidas. Si no pueden enviar fuerzas, entonces que envíen observadores".
Las declaraciones de Arafat surgieron un día después que la ONU emitió un extenso informe en que señala que no hay evidencia de una masacre israelí en Jenín en abril pasado que los palestinos sostienen que ocurrió.
El informe criticó a los palestinos por reunir armas en la ciudad y a Israel por retardar la ayuda médica y humanitaria.