
El gabinete israelí acordó anoche la expulsión por la fuerza del dirigente palestino Yaser Arafat fuera de los territorios palestinos, en una dura advertencia a los palestinos que recibió la desaprobación de la comunidad internacional.
Reunido ayer tras los dos atentados suicidas del martes que costaron la vida a 15 israelíes, el gabinete de seguridad anunció en un comunicado: “Arafat es un obstáculo para la paz e Israel se ocupará de liberarse de ese obstáculo”.
Esta declaración significa que el Ejército israelí tiene permiso para expulsar al líder palestino en el momento oportuno, según una fuente gubernamental.
“Nadie me puede expulsar”, replicó Arafat desde la Muqata, su cuartel general en Ramalá, Cisjordania, donde se encuentra confinado desde diciembre de 2001.
Poco después, más de mil palestinos se concentraron frente a la Muqata, para expresarle su apoyo.
Llevado sobre una silla por sus guardaespaldas hasta la entrada del edificio fuertemente dañado por los ataques israelíes, Arafat, de 75 años, se dirigió sonriente a la multitud que coreaba: “¡Por nuestra sangre, por nuestra alma, te apoyaremos Abu Ammar!”, el nombre de guerra del líder palestino.
El primer ministro palestino designado, Ahmed Qureia, amenazó ayer, en un comunicado, con interrumpir los trabajos para la formación de un gobierno tras la decisión israelí.
El principal consejero de Arafat, Nabil Abu Rudeina, advirtió a Israel que “pagará caro” si expulsa al presidente de la Autoridad Palestina.
Por su parte el ministro de Relaciones Exteriores palestino, Nabil Chaath, estimó que expulsar a Arafat sería “una declaración de guerra”.
Horas antes de la decisión, Arafat tuvo un altercado con su candidato a ministro del Interior, Naser Yusuf, a quien escupió después de que éste le acusara de ser el causante del fracaso de la revolución palestina y desatara una violenta discusión.
“Todas las revoluciones en el mundo han tenido éxito, menos la palestina, y ello ha sido porque tú eres nuestro líder”, dijo Yusuf a Arafat, antes de recibir el escupitajo del líder palestino.
EE. UU. opuesto
En Washington, un alto responsable del gobierno recordó que Estados Unidos se opone a la eventual expulsión de Arafat por considerar que ese paso no ayudará a la pacificación de Medio Oriente, dijo un alto funcionario estadounidense.
“Cuando se planteó la cuestión en el pasado, siempre dijimos que eso no ayudaría y que no era la solución”, agregó.
Para el exprimer ministro israelí, Shimon Peres, expulsar a Arafat sería un “gran error”.
En Ramalá, soldados israelíes tomaron posiciones en la séptima planta del ministerio palestino de Cultura situado a unos 300 metros de la Muqata.