El Ministerio expresó al embajador estadounidense Luis Arreaga su “seria inquietud porque una diputada islandesa sea objeto de una investigación criminal”, según un comunicado ministerial.
Un tribunal estadounidense dirigió el 14 de diciembre un mensaje al sitio de Twitter para reclamar mensajes privados, contactos, direcciones y detalles personales de las cuentas Twitter de Birgitta Jonsdottir, del fundador de WikiLeaks Julian Assange y otros simpatizantes del sitio.
Para el Gobierno, tal investigación podría afectar considerablemente el trabajo de la parlamentaria, “incluso su libertad de desplazamiento y sus posibilidades de participar en el debate político a escala internacional”.