La ex-Miss Universo Irene Sáez se acercó más a su sueño de ganar la presidencia de Venezuela al ser designada ayer candidata del partido socialcristiano Copei, uno de los principales del país.
Sáez, de 36 años, destacó como un hecho "histórico" el que por primera vez Copei haya decidido apoyar a un candidato independiente, "como reflejo de los cambios que está esperando el país".
Según analistas políticos, la infraestructura y organización de Copei podrían ser determinantes para impulsar la candidatura de la exalcaldesa rubia, quien hace poco fue desplazada del primer lugar de las encuestas por el exmilitar golpista Hugo Chávez.
En una convención nacional de Copei, 1.532 delegados provenientes de toda Venezuela votaron mayoritariamente por la independiente Sáez, según cifras oficiales.
Sáez obtuvo 976 votos (el 62,77 por ciento) de los sufragios depositados, anunció el presidente de la Comisión Electoral Nacional de Copei, Luis Enrique Oberto.
Poco después, las autoridades electorales la proclamaron oficialmente como la candidata del partido.
El gran derrotado fue Eduardo Fernández, uno de los líderes tradicionales de Copei en los últimos 20 años y perdedor de las elecciones presidenciales de 1988.
Fernández obtuvo 549 votos, un 35,62 por ciento.
Hubo una abstención mínima del 1,6 por ciento.
De acuerdo con los estatutos del partido, el ganador necesitaba al menos un 60 por ciento de los votos válidos para obtener la candidatura.
Poco después de la proclamación, Luis Herrera Campins, expresidente de Venezuela y presidente de Copei, dijo que su partido dio un paso histórico al dar la nominación a una independiente que, además, es una mujer.
Sáez, entre empujones de periodistas y militantes copeyanos, improviso un caluroso discurso en el que felicitó al partido "por el coraje, por su valentía" al haber escuchado "el clamor popular" y votar su postulación.
Llamó a la unidad de los socialcristianos e, invocando la parte del padrenuestro de los católicos que dice: "perdona a quienes nos ofenden", añadió que en Venezuela este no es el momento para odios ni enemistades.