
Bagdad. AFP. El ejército iraquí anunció este hoy el arresto en Bagdad del enigmático jefe de al-Qaeda en Iraq, Abu Omar al Bagdadi, mientras el país vivía una de sus jornadas más sangrientas desde hace más de un año, con al menos 73 muertos en dos atentados suicidas.
"Según las informaciones que hemos recibido, las fuerzas iraquíes detuvieron el jueves por la tarde al criminal terrorista Abu Amar al Bagdadi en su coche en un cruce de Rusafa", en la parte este de Bagdad, dijo el portavoz militar, general Qasem Ata.
Este misterioso personaje, que nunca ha sido visto y del que no existe ninguna foto, es presentado por al-Qaeda como el "comendador de los creyentes" del califato autoproclamado por el movimiento en octubre de 2006, el "Estado Islámico de Iraq".
Pero, según el ejército estadounidense, se trata de un líder "ficticio" a la cabeza de una "organización virtual" que sólo existe en internet y que fue creada con fines propagandísticos para esconder la preeminencia de los yihadistas extranjeros en la rama iraquí de al-Qaeda.
Sin embargo, el 30 de diciembre de 2007, Osama Bin Laden, el jefe de la red, hizo un llamamiento a "todos los musulmanes de Iraq a unirse en torno a Abu Omar al Bagdadi".
Después de la muerte del primer jefe de al-Qaeda en Iraq, Abu Musab al Zarqaui en junio de 2006, tomó el relevo durante varios meses Abu Ayub Al Masri antes de que el "Estado Islámico de Iraq" anunciara que Abu Omar al Bagdadi se convertía en el nuevo líder.
Las autoridades iraquíes ya informaron de la muerte o el arresto del jefe rebelde en otras dos ocasiones, que desmintieron después.
Doble atentado. Por otra parte, el país vivió este jueves uno de los días más sangrientos en más de un año, con dos atentados suicidas que causaron al menos 73 muertos y 107 heridos, en Bagdad y cerca de Baquba, al noreste de la capital.
El 1 de febrero de 2008, dos suicidas mataron a 98 personas.
Un hombre se hizo estallar en un restaurante de Al Muqdadia, a 25 km al este de Baquba, dejando al menos 45 muertos, en su mayoría peregrinos iraníes, y 55 heridos, según responsables de la seguridad.
Al este de Bagdad, una mujer con una bomba consigo, vestida con la tradicional abaya negra, se mezcló entre mujeres y niños que recibían alimentos distribuidos por la policía.
El atentado causó 28 muertos y 52 heridos, según fuentes del ministerio de Interior y de Defensa.
"Las familias y los niños estaban tan contentos de recibir comida que salieron todos del edificio donde vivimos cuando esta mujer se hizo estallar. ¿Qué pecado cometieron estas mujeres y estos niños para merecer esta suerte?", dijo Omar Alí, un desempleado de 40 años.
Un trabajador del hospital Ibn Nafis declaró que habían llegado al centro los cuerpos de diez policías, cinco niños y una mujer, así como 25 heridos.
Estas últimas semanas hubo en Iraq un recrudecimiento de la violencia, especialmente con atentados con coche bomba, después de varios meses en los que los ataques se habían reducido.
Este aumento se produce cuando los 140.000 soldados estadounidenses empiezan a retirarse de forma progresiva de Iraq, seis años después de la invasión de 2003.