Teherán y otras procedencias. El régimen iraní acusó ayer a Estados Unidos de haber provocado los violentos disturbios de los últimos días y prohibió toda nueva manifestación estudiantil.
Un alto dignatario chiíta, el ayatolá conservador Hassan Tahéri-Joramabadi, acusó a Estados Unidos y a otros países extranjeros, que no nombró, de haber "provocado y atizado" esos incidentes que provocaron dos muertos.
El máximo líder iraní, el , ayatolá Ali Jamenei, no asistió ayer al sermón del viernes en la Universidad de Teherán, donde se esperaba que fuese el principal orador, mientras el país se mantiene en calma.
Ante decenas de miles de personas, en representación del líder, el ayatolá Hasan Tahari Jorran Abadi, analizó los violentos sucesos y las movilizaciones estudiantiles reformistas de los últimos días, de los que ofreció la visión del ala conservadora del régimen.
Con el gran recinto de oración de la universidad repleto de fieles seguidores del líder, que coreaban consignas a favor de Jamenei y contra Estados Unidos e Israel, Abadi pidió a los reformistas que se mantengan dentro del Islam.
Nadie protesta
El ministro del Interior Abdolvahed Moussavi-Lari anunció por su parte a la televisión que ninguna nueva manifestación sería autorizada en los próximos días en Irán.
Según fuentes estudiantiles, una manifestación estaba prevista para este sábado con el fin de defender sus reivindicaciones, en primer lugar la destitución del jefe de la policía iraní y la restitución de los cuerpos de las víctimas.
Los estudiantes reclaman también la reaparición del diario de izquierda, Salam, cerrado la semana pasada por la justicia, y más libertad para la prensa.
"En el actual estado de cosas, las demandas de los estudiantes deber ser objeto de un examen en condiciones razonables y calmas", aseguró.