
Estados Unidos respondió a las advertencias prometiendo mantener sus buques de guerra desplegados en la región del Golfo, aunque añadió que no busca tener un enfrentamiento.
“Aconsejamos al portaaviones estadounidense que atravesó el estrecho de Ormuz y que se encuentra en el mar de Omán que no vuelva al golfo Pérsico”, declaró el general Ataolá Salehi, y agregó que “la República Islámica de Irán no tiene la intención de repetir su advertencia”.
El portaaviones estadounidense
“El despliegue de las fuerzas militares estadounidenses en la región del golfo Pérsico continuará como desde hace décadas”, informó el secretario de prensa del Pentágono, George Little.
El secretario de prensa agregó en un comunicado que “nadie en este gobierno busca una confrontación en relación con el estrecho de Ormuz. Es importante bajar las tensiones”.
Varios altos responsables declararon que Irán podría cerrar el estrecho de Ormuz, por donde transita alrededor del 35% del tráfico marítimo petrolero mundial, en caso de nuevas sanciones contra las exportaciones petroleras que permiten a Irán obtener el 80% de sus ingresos en divisas.
El adjunto del jefe de Estado Mayor de las Fuerzas Armadas, el general Masud Jazayeri, minimizó, no obstante, las amenazas, al declarar ayer que su país no tiene “la intención” de cerrar el estrecho.
Estados Unidos y algunos países europeos, en particular Alemania, Gran Bretaña y Francia, han examinado la posibilidad de imponer nuevas sanciones para obligar a Irán a ceder en su controvertido programa nuclear. Según los occidentales, el objetivo del programa es la bomba atómica, hecho que Teherán desmiente.