AFP. 6 febrero
Dennis Christensen, testigo de Jehová danés, era escoltado hacia la sala del tribunal en Oriol, Rusia, que lo condenó este miércoles 6 de febrero del 2019 a seis años de cárcel.
Dennis Christensen, testigo de Jehová danés, era escoltado hacia la sala del tribunal en Oriol, Rusia, que lo condenó este miércoles 6 de febrero del 2019 a seis años de cárcel.

Oriol, Rusia. La Justicia rusa condenó este miércoles a un miembro danés de los testigos de Jehová a seis años de cárcel por “extremismo”, en un primer fallo de este tipo desde que este movimiento religioso fuera prohibido en el 2017 en el país.

Dennis Christensen fue juzgado durante casi 10 meses en Oriol, una pequeña ciudad situada 400 km al sur de Moscú.

Yaroslav Sivulskiy, un portavoz en Rusia de los testigos de Jehová, indicó que la organización tenía la intención de apelar."Lamentamos la condena de Dennis Christensen, un hombre inocente que no ha cometido ningún crimen", añadió en un comunicado.

Los servicios de seguridad rusos (FSB) detuvieron a Dennis Christensen, junto a otros testigos de Jehová, en mayo del 2017 en Oriol durante una ceremonia religiosa, una semanas después de la prohibición de esta organización.

Los otros miembros del movimiento religioso fueron puestos en libertad rápidamente pero Christensen, ahora de 46 años, siguió detenido.

Su proceso empezó en abril del 2018 y, a finales de enero, la Fiscalía requirió seis años y medio de cárcel contra este danés, residente desde hace tiempo en Rusia, casado con una mujer de este país.

“Espero que hoy sea el día en que Rusia defienda la libertad religiosa”, declaró Christensen el miércoles a su llegada al tribunal, según un periodista de la AFP.

En su última declaración antes de las deliberaciones, Christensen aseguró que “no había cometido ningún crimen”.

Periodistas y seguidores del testigo de Jehová Dennis Christensen se congregaron frente a la sede del tribunal en Oriol, Rusia, este miércoles 6 de febrero del 2019.
Periodistas y seguidores del testigo de Jehová Dennis Christensen se congregaron frente a la sede del tribunal en Oriol, Rusia, este miércoles 6 de febrero del 2019.

Añadió que “agradecía a todas las personas que participaron en el proceso”, citando a su mujer y sus amigos y también a “el fiscal Fomin por haberme visitado en la cárcel (...) y a la jueza Svetlana Naumova por su sonrisa y su buen humor”.

Este veredicto provocó la indignación de Dinamarca. Su ministro de Relaciones Exteriores, Anders Samuelsen, citado por la agencia de prensa Ritzau, juzgó “inadmisible que los testigos de Jehová sean calificados de organización extremista y clasificados en la misma categoría que organizaciones terroristas violentas”.

Fundados en los años 1870 en Estados Unidos por Charles Russel, los testigos de Jehová se reivindican cristianos y se consideran los únicos que pueden restituir el cristianismo original. A menudo sin embargo son acusados de derivas sectarias debido a sus rigurosos preceptos.

Persecución

Los testigos de Jehová, que en aquel entonces decían ser 172.000 miembros en Rusia, fueron prohibidos en abril del 2017 por el Tribunal Supremo, y actualmente el Ministerio de Justicia los considera “extremistas”.

Numerosos seguidores de Christensen estaban presentes en el tribunal."La condena (de Christensen) es ridícula. La única cosa que ‘organizaba’ era la colecta de basuras y la limpieza de la nieve", contó a la salida del tribunal una mujer llamada Svetlana, que no quiso dar su apellido.

Las organizaciones de defensa de derechos humanos Human Rights Watch (HRW) y Amnistía Internacional (AI) denunciaron una campaña de “persecución religiosa” contra este movimiento en Rusia.

HRW acusó a las autoridades de haber procedido a “decenas de registros, redadas, interrogatorios y otros actos de acoso y persecución”.

Amnistía calificó la condena a Dennis Christensen “de encarnación de la injusticia del sistema judicial ruso”. Es “una pena severa para un hombre que no ha cometido ningún crimen según las convenciones internacionales”, declaró Alexánder Artemev, un responsable de la ONG.

El Kremlin, por su parte, quiso quitar hierro al asunto y consideró que no pudo ser condenado simplemente por sus convicciones religiosas. “Visiblemente había argumentos, visiblemente había motivos para acusarlo”, aseveró el portavoz, Dimitri Peskov, que no quiso hacer otros comentarios.

La organización rusa de defensa de los derechos humanos Memorial considera a 19 miembros de testigos de Jehová como “presos políticos” y estima que un total de 81 son “perseguidos por su fe”.