AFP. 4 noviembre, 2018

Amán. El Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) exigió este domingo a las partes en conflicto en Yemen que detengan las hostilidades, en un país que se ha convertido en un “infierno terrenal” para los niños, amenazados por el hambre.

El secretario general de Naciones Unidas, Antonio Guterres, pidió el viernes el final de la "violencia" para evitar que el país caiga en un "precipicio".

"Yemen es actualmente un infierno terrenal, no solo para el 50% o el 60% de los niños, sino para cada niño y niña que vive en Yemen", aseguró Geert Cappelaere, el director de Unicef en Oriente Medio y África del Norte, durante una rueda de prensa este domingo en Amán, Jordania.

Un niño desnutrido se sienta en una cama de hospital en Yemen. Foto: AP
Un niño desnutrido se sienta en una cama de hospital en Yemen. Foto: AP

"Pedimos a todas las partes que se reúnan durante este mes con la mediación del emisario especial de la ONU para que lleguen a un acuerdo de alto el fuego" en Yemen, declaró Cappelaere.

"Las cifras, aunque no digan gran cosa, son importantes ya que nos hacen darnos cuenta hasta qué punto la situación se ha vuelto desastrosa", afirmó.

La guerra en Yemen confronta a las fuerzas progubernamentales y una coalición liderada por Arabia Saudí contra los rebeldes hutíes, apoyados por Irán y que entre 2014 y 2015 se hicieron con el control de una parte importante del territorio de este país, incluida la capital Saná.

Este conflicto causó cerca de 10.000 muertos, civiles la mayoría de ellos, y provocó la peor crisis humanitaria en la actualidad.

Además del hambre, la población también sufre enfermedades como el cólera.

"Cada 10 minutos, un niño muere a causa de enfermedades que podrían evitarse", indicó Cappelaere.

El director regional de Unicef declaró el jueves que 1,8 millones de niños de menos de cinco años se encuentran en una situación de "malnutrición grave".

La guerra acentuó "una situación que ya era negativa tras años de subdesarrollo" en el país más pobre de la zona, explicó Cappelaere.

Según este responsable, la situación es especialmente preocupante en Hodeida, una ciudad portuaria en el oeste del país controlada por los rebeldes y que las fuerzas progubernamentales intentan recuperar.

"El puerto de Hodeida es un punto vital para el 70% o 80% de la población yemení (...) porque es únicamente a través de Hodeida que llegan los envíos comerciales y humanitarios que permiten proporcionar ayuda al norte del país", explicó.

“Con el asalto de Hodeida, no solo tememos por las vidas de centenares de miles de niños (en la región), sino también por el impacto que tendrá en los niños del norte del país”, aseguró Cappelaere.